Expedientado por hacer bien su trabajo: el caso del funcionario del SEPE en Mérida
Un funcionario del SEPE en Mérida con 36 años de servicio, 15 de ellos en oficina de empleo, ha sido expedientado por atender a ciudadanos sin cita previa. La paradoja: mientras la oficina permanecía semivacía, los desempleados denunciaban semanas de espera para conseguir un turno. El trabajador defiende su actuación como un acto de servicio ante la imposibilidad real de muchos parados para acceder al sistema de cita previa.
El caso: ¿servicio público o insubordinación?
El expediente disciplinario se ha abierto por atender sin cita, una práctica que choca con la normativa interna del SEPE. Sin embargo, varios análisis jurídicos apuntan a que la Ley 39/2015 del Procedimiento Administrativo Común reconoce el derecho de los ciudadanos a relacionarse presencialmente con la Administración, sin que la cita previa pueda convertirse en una barrera absoluta. El funcionario, según sus defensores, simplemente ejercía la función de servicio público que su puesto exige, especialmente cuando los usuarios no lograban cita por los canales oficiales.
La cultura de la administración: la iniciativa como pecado capital
El caso ha reabierto un viejo debate interno sobre la cultura funcionarial. La máxima de que "en la Administración lo peor que puedes hacer es tener iniciativa" parece cobrar vida: si no haces nada, nada te pasa. Testimonios de empleados públicos relatan cómo la presión de los compañeros y los jefes desincentiva cualquier desviación de la norma, incluso cuando beneficia al ciudadano. El expedientado no solo ha sido sancionado por sus superiores, sino que, según fuentes internas, fueron los propios compañeros quienes denunciaron su actitud.
¿Motivos ocultos? La sombra de la corrupción
No todos apoyan al funcionario. Una corriente de análisis sospecha que detrás del expediente podría haber algo más: la posibilidad de que estuviera cobrando dinero extra por agilizar trámites a cambio de citas. Atender sin registro oficial sería la única prueba que han podido reunir, pero el verdadero motivo sería otro. Esta versión, sin embargo, no ha sido confirmada y choca con la trayectoria de 36 años del empleado.
Lo que viene: la concentración del 3 de junio
Se ha convocado una concentración en las puertas de la oficina del SEPE en Mérida para el próximo 3 de junio. El objetivo es visibilizar el apoyo al funcionario y denunciar un sistema que castiga a quien trabaja. Si la asistencia es masiva, el caso podría saltar a los medios nacionales y forzar una revisión del sistema de cita previa. La pregunta que queda en el aire: ¿cuántos funcionarios decentes están siendo expedientados en silencio?
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