Rodar 5 km como una croqueta: la peregrinación más absurda
¿Qué lleva a una persona a recorrer cinco kilómetros rodando sobre sí misma, como una croqueta en una sartén? La respuesta, según los vídeos que circulan, es que no hay respuesta. Solo un grupo de payasos, colchonetas y una peregrinación que desafía la lógica.
El fenómeno, bautizado como «peregrinación de la croqueta», consiste en avanzar rodando sin usar las extremidades. En el trayecto, que se alarga hasta los cinco kilómetros, el protagonista se va girando sobre su eje, lo que provoca mareos y, según algunos comentarios, más de un tropiezo. La escena es tan absurda que ha generado todo tipo de reacciones: desde quienes lo comparan con las antiguas peregrinaciones de rodillas hasta quienes se preguntan si el rodar no es para evitar rebozarse en algo peor.
El papel de Payasos sin Fronteras
El grupo que acompaña al rodante pertenece a Payasos sin Fronteras, una organización conocida por llevar el humor a zonas de conflicto. Aquí, el humor se lleva al límite: los asistentes colocan colchonetas a lo largo del recorrido para que el «croqueta» no se haga daño, aunque algunos señalan que son ellos los que acaban deslomados de tanto mover los colchones.
Reacciones y comparaciones
Las reacciones no se han hecho esperar. Hay quien recuerda que en su tierra, antiguamente, había gente que iba de rodillas hasta una ermita, y no falta quien compara el rodar con las volteretas de un partido de fútbol. La pregunta que muchos se hacen es si el rodar no es para no rebozarse en algo peor, pero el espectáculo sigue adelante.
Al final, cada época tiene sus rituales. Los nuestros, al menos, no requieren rodillas destrozadas ni promesas de fe. Solo un buen rodillo y una sartén imaginaria.