Amenazas con arma a un menor reavivan el fantasma de la violencia política en Euskadi
El pasado fin de semana, dos jóvenes identificados como los hermanos Rodríguez amenazaron con un arma de fuego a un chico de 16 años en una localidad vasca. "3 tiros te daba en la cabeza", se oye en el vídeo que se ha viralizado. Más allá del suceso en sí, el eco mediático ha vuelto a poner sobre la mesa la persistencia de ciertas prácticas violentas en el entorno de la izquierda abertzale, 14 años después del cese definitivo de ETA.
Las reacciones han sido inmediatas. Mientras algunos señalan la necesidad de aplicar la ley de menores con contundencia, otros denuncian una presunta impunidad que, sostienen, alienta estos comportamientos. En paralelo, emerge un debate económico que a menudo queda en segundo plano: el coste de mantener estructuras de seguridad, la desviación de inversiones y el impacto en la percepción exterior del País Vasco como destino de negocio.
La discusión se ha polarizado rápidamente. Una corriente apunta a que la connivencia institucional, ejemplificada por el apoyo parlamentario de PNV y Bildu al Gobierno central, habría generado un caldo de cultivo. La contraria defiende que se trata de un hecho aislado, propio de individuos sin arraigo real en la sociedad vasca, y niega la existencia de un problema estructural.
¿Cuánto vale realmente la paz social? La renta per cápita vasca es la más alta de España, pero también lo es el gasto en orden público y servicios de mediación. La pregunta que queda en el aire es si el sistema político actual está incentivando o desincentivando estos episodios.