Me ha gustado el post de Goldfever porque es constructivo y, se esté de acuerdo o no con sus ideas, al menos propone soluciones e invita a despertar la creatividad para salir del hoyo. Aunque no es la solución para todo el mundo, es una buena oportunidad para aquellos que no encuentran trabajo y quieran probar como vendedores. Sin embargo, como han comentado, en este país a veces cuesta encontrar un producto que valga la pena vender. Yo he tenido mi época de comercial y llegaba a ser desesperante el hecho de solo lograr encontrar puestos en los que no solo no te podías sentir identificado con el producto sino que a veces te daba literalmente angustia lo que vendías. Cuando no trabajabas para empresas fantasma o subcontratas que nunca podrían transmitirte la pasión y la fe ciega en el producto que tiene la propia empresa productora.
Si tuviera que trabajar de comercial ahora, tengo claro que iría yo mismo en busca del producto/s con el que me sintiera más cómodo e identificado a la hora de vender. Es importante estar convencido de que lo que ofreces va a serle de utilidad al cliente, que va a existir un beneficio mutuo real y no basado en humo y florituras. De lo contrario no podrás tomarte tu trabajo con entusiasmo y la falta de fe en el producto hará que fracasases a las primeras de cambio y conseguirá que creas que no vales para esto. Por el contrario, un producto que nos guste vender, hará que sintamos en poco tiempo que casi estamos vendiendo nuestro propio producto y lograremos transmitir de forma tan sincera y auténtica que la emoción le llegará al cliente.
Así que si queréis encontrar trabajo de vendedor, cerrad ahora mismo la ventana con Infojobs porque el 99% de lo que ofrecen es cochambre, son curros consistentes en quemar sistemáticamente a los inocentes jóvenes que se presentan. Lo primero que hay que hacer es comprar. Comprar vosotros mismos el producto que queráis vender, hacer una buena selección y no poneros a vender la primera guano que os ofrezcan.
Y luego a ofrecerse uno mismo. A patear, a venderse. Si no tenemos experiencia puede ser buena opción irnos a empresas jóvenes o de reciente creación. Si cogemos el BOE por ejemplo, veréis que existe una sección llamada BORME (Boletín Oficial del Registro Mercantil) en la que nos dice las empresas que, entre otras cosas (hay más cierres que otra cosa) se constituyen cada día en cada provincia. Ahora no las encuentro, pero sé que hay webs dedicadas exclusivamente a publicar las nuevas empresas que se crean cada día.
Tienes que estar registrado para ver este contenido
¿Vendedor?. Yo soy un pésimo vendedor, pero tengo otras cualidades. Conozco a la gente lo suficiente para saber si puedo o no puedo hacer tratos con ellas y soy buen comprador.
Si pensáis en el típico vendedor a puerta fría estáis perdidos. Estando de bombero en una Central Nuclear, vinieron tres ingenieros nuevos de la propiedad y pusieron a tres familiares. Sobraban tres, así que los tres últimos en entrar a la fruta calle. :

:
Me salió despido nulo y readmisión, pero llegamos a un acuerdo monetario. Mientras salía el juicio no pude "trabajar", así que quise echar unas horas en una empresa de extintores y material de incendios. Mi idea era echar una mano en el taller, pero el jefe me vio buena planta y pensó que serviría mejor de comercial.
Fallo total. Vendí....cinco extintores en un mes y los zapatos me echaban humo!!:cook:. Me acuerdo de cerrar el trato de tres extintores en un nuevo Pub de Salou, y cuando vuelvo al coche...se lo había llevado la grúa!!. :

::´(. Toooodo el beneficio a tomar por pandero.
El caso es que lo dejé y empecé a ir a la biblioteca a gorrear los diarios gratis y coger libros que me ilustrasen (la biografía de Alphonse Capone es interesante
🙄), y como en la estantería de las revistas estaban los BOP (Boletín oficial de la Provincia), me dio por leerlos.
Allí salían los famosos Edictos de subasta. No entendía una guano pero estaba el precio y la fecha de lo que salía. Leyendo, leyendo día sí y día también pensé que eso podía substituir a una Lotería que nunca llegaba. De cuatro no había pasado, así que un día me armé de valor y fui al juzgado a ver un expediente.
El funcionario de turno me dio el tocho y le pregunté como iba eso, a lo que me respondió que si no sabía que no le tocara los agallas y contratase un abogado. El caso es que lo dejé como estaba y en el pasillo me encontré a otro pipiolo que sabía igual que yo pero un poco más. De mi misma edad, veintitantos y antiguo lector de contadores del gas le hizo cosa esto de las subastas y había venido alguna vez.
Por él me enteré que había que mirar las cargas, y eso estaba en la Nota simple, yo a cambio le pagué el desayuno y me fui enterando de las cosas.
No es fácil cualquier negocio, pero eso de no tener horarios ni jefes ni palos y vivir en plan bohemio me atraía, aunque era consciente de que no tener una nómina supone un riesgo. Mi bautismo de fuego fue en una subasta en el Juzgado de lo Social de Barcelona (antes estaba en Ronda de San Pedro). Me vinieron unos cuantos a ver quién agallas eera y qué quería. Al final un etniano que con el tiempo hice amistad, el líder de aquel grupo de gañanes me dijo: -Vienes de Tarragona no?. Pues mira, te voy a dar 25.000 pesetas para que te compres algo en el Corte Inglés y no se te ocurra volver por aquí. ¿Entendido?.
-Pos vale.
🙄. Me quedé sin furgoneta pero me llevé pasta sin comerlo ni beberlo, algo es algo.
Como empecé a ver que en las subastas (hablo del 95/96 antes del boom), la gente iba a las subastas de proximidad y no a las que ocasionalmente caía la propiedad lejos tuve una idea. En la Calle Las Naves de Madrid salía una subasta de un ejecutivo en...Tarragona!!. En Madrid estaba mi hermano trabajando y visitamos la calle, al sur de la ciudad. Tasado por 11 millones de pesetas, como yo había cobrado la indemnización de los bomberos, con lo mío y lo que pusiera mi hermano teníamos suficiente. Así que se lo palanteé, me dijo que sí y nos lo quedamos por las 2/3 partes. Por la tarde recibo una llamada del abogado de la Caixa. Lo teníamos vendido por 6 millones más de lo que nos costó.
Así empecé en el lío este. ¿Buen vendedor?. Hombre, tienes que creer en ti, en lo que haces y hacerlo bien. Si vas a vender humo el recorrido es corto. Yo no valgo para venderle una aspiradora o un seguro a nadie, pero he vendido muchas cosas porque creía que era bueno lo que ofrecía, a buen precio y además convencido de ello.
Mi consejo: Sé creativo, ofrece algo que no ofrezcan los demás y que sea, que sepas que es calidad. Así te convertirás en un buen vendedor, aunque no tengas palique y seas un asocial.
¿Alguien cree que Mark Zuckerberg era/es un buen vendedor?. No sería capaz de vender agua en un desierto y sin embargo ha creado algo único que se vende solo.
Cread una matriz buena de lo que sea, y el resto son copias en serie que saldrán solas. Si creas un buen Frankfurt con salchichas alemanas de 1º y buena cerveza, tranquilo que quien hace un canasto hace cientos. Lo importante es que hagáis algo que funcione por modesto que sea y que tegáis el convencimiento de que es lo mejor. Es el mejor escaparate para vender.
Saludos.