No olvides las sabias palabras de la primera página de este mítico hilo de nuestro maestro el sensei Aynd-motorradiano:
"
Hace 20 años ya me "empeñaba" en retrat y minimizar al máximo poner la calefacción, por Ecología y por Ethos Marcial.
Soy Karateka.
En Japón apenas ponen calefacción."
En Japón la tapa del retrete te calienta, pero un verdadero karateka se concentra y anula ese efecto calorífico con un pulso gélido, capaz de congelar el Caribe. Cuidado pues.
Lo malo es que en Japón también fabrican motos como si no hubiera un mañana.
El maestro Aynd-gato Okipako, duoécimo dan duodenal, enfrentado a la más terrible prueba del karateka gélido:
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Al acabar se fue a casa y se duchó con el agua de fregar el suelo.