La riqueza siempre es colectiva.
A la mañana, al despertar, el mundo está hecho. El mundo hecho por otros nos es entregado para uso y disfrute, y también para mantenerlo y prosperarlo.
Están las calles limpias porque alguien las barre, los contenedores de residuos a diario son vaciados, el tendido eléctrico es reparado si el árbol cae y lo engancha...
El panadero nos regala su pan. El panadero nos alimenta. El panadero alimenta al mundo, pero si el mundo le da la infraestructura que necesita para hacer su trabajo. Porque, o se dedica a hacer pan, o se dedica a crear la infraestructura.
Y así en todas las áreas. El trabajo del hombre es para beneficio propio, pero el bienestar lo provee el prójimo.
Es la suma del trabajo realizado por todos lo que nos permite el confort de llegar a la menor brevedad posible, a cubrir las necesidades que primeramente el trabajo requiere para poder llevarse a cabo, para luego de eso y recién desde ese punto, poder llevar al terreno de lo real, lo que hemos decidido tener.
El cantor canta. El albañil construye.
La fábula de la cigarra da a las mentes de nuestros niños uno de los primeros fundamentos de la vida, que es el comprender que el trabajo es lo importante, siempre. Si la cigarra no come, no canta, pero para comer, debe trabajar.
Extrapolar el cuento de la cigarra y las hormigas al mundo adulto nos obliga a encontrar la solución y brindarla con celeridad porque sabemos de la importancia del cantor en nuestras vidas, como de lo importante que son los albañiles, también.
Es el mundo natural y primitivo el lugar donde descansa el alma del hombre, y el hombre no es un bicho más en la naturaleza. Somos bichos, pero no somos bichos.
Pienso que la evolución nos llevará, prontamente, a un siguiente estado existencial más colectivo aún que el actual.
Trabajar gratis es la solución, es lo que una y otra vez dejo entrever en cada oportunidad que veo, y esta es una de ellas.
¿Las hormigas, ayudan o no a la pobre cigarra?
Gracias por sus consideraciones. Y sienta usted las mismas de mi parte, que nacen de leerle atentamente. A usted, y a todo este rico foro.