Yo ya no creo que vaya a haber una guerra global. Guerras, sí, como siempre, pero una guerra global no. Si todo es suyo, ¿por qué motivo habrían de destruirlo?
El globalismo se ha apoderado de todo mediante el único dinero real que ha existido, la deuda. Las empresas financieras, compinchadas con los BC, se han apoderado de todo. EEUU, la primera potencia mundial, pertenece a sus acreedores. Aunque creamos que esos acreedores son muy variados no es cierto. Una plutocracia de empresas financieras gestionan el 80% de la economía global y el 100% de la deuda. Al final el mundo es un cártel de una docena de entes no democráticos fácilmente coordinables en sus intereses.
Desde la abolición de la ley glass-steagall en 1999, hemos vivido el mayor traspaso de riqueza de la historia humana.
Personalmente creo que nos dirigimos a una era de control, dónde afianzarán su poder y sus posesiones. La granja perfecta que, con toda la tecnología de control de masas y predicción del comportamiento humano, cada vez es más factible. Un mundo proyectado donde el relato será lo importante, que nos creamos el relato para que aceptemos las condiciones de quienes nos poseen.
Aquí llevamos 6 años hablando del tema. Como nos dicen muchos, y es verdad, no pasa nada.
Cuanto más hablamos de ello más evidente me parece el trampantojo. Personalmente he llegado a la conclusión qué mientras creamos en el relato nada puede pasar. Si tenemos fe, aceptaremos todas las tribulaciones y esperaremos la salvación pacientes.
Hoy en día inducir el relato es muy fácil y efectivo. La conexión directa con nuestra mente, mediante el interfaz de las pantallas que nos conectan al pensamiento global, es muy efectiva. Con ellas dirigen el pensamiento de todos y cada uno de nosotros. La masa social hace el resto. No es fácil escapar a ello. No es fácil verlo en su totalidad. Por eso es tan importante compartir lo que cada uno de nosotros observa. Esto es inmenso y desde nuestra minúscula posición no lo podemos apreciar. Solo con aportaciones de unos y otros podemos llegar a dilucidar la magnitud del engaño.
El elbichito, la ideología de género o el clima, el sistema monetario... son ensayos para experimentar hasta qué extremo se puede llegar a distorsionar la realidad que palpamos, con esos sistemas de control mental. Si esto funciona, desafiando la lógica y la realidad palpable más aplastante, es de imaginar lo eficaces que pueden ser con conceptos más abstractos como la economía, el dinero o las relaciones humanas.
Nos dirigimos a una era de control, donde usaremos viejos conceptos asentados en nuestro inconsciente para referirnos a nuevas realidades. A diferencia de 1984 de Orwell, no se crearán nuevas palabras si no que se sustituirán significados para facilitar el proceso de aceptación. Un ejemplo muy evidente y descarado es lo que han intentado con el concepto de mujer.
¿Qué no podrán hacer con conceptos más abstractos y difíciles de comprender, como los económicos? Por ejemplo, propiedad. La gente es propietaria de su zulo aunque le queden 40 años de hipoteca y ni tan solo esté a su nombre. Dicen que españa es un país de propietarios. Ya ves! Y tan felices!.
No vamos a ver una guerra global, la oligarquía es tan pequeña que no vale la pena luchar, es más eficaz cartelizar el mundo.
......
Puesto el tema sobre la mesa, solo podemos divagar.
- Grandes cambios conceptuales o estructurales o la consolidación de convenciones disruptivas quizás requieren de eventos traumáticos de gran magnitud.
- Un conflicto a gran escala se daría por oposición a Estados unidos, uniendo a todos los países contra un enemigo único. Es mucho elucubrar pero ante tal escenario Estados unidos tendría las de perder, dando pie a un nuevo Bretton Woods en el que los BRICS deben ahora sí formalizar una idea, la cual tendrá un sello oficial globalista y por lo que cuentan tienen bastantes borradores en proyecto.
- Lo mismo que podemos observar nosotros lo puede observar cualquiera. Si el problema pudiera ser identificado como una atrofia de deuda sistémica desde la cúspide quizás se pretende alcanzar una hiper-regulación centralizada global de toda ella con la finalidad de establecer todo margen y homogeneización (sé que esto suena de locos pero quizás hay gente planteándoselo gracias a la consolidación de internet + una implementación a gran escala de CBDC). Todo esto nos llevaría de vuelta al punto uno.
La historia de los sistemas financieros recientes es también una historia de centralización, por mucho que agite este aspecto hay que reconocerlo como tal.
- Quizás estamos ante fenómenos que solo pueden darse bajo una influencia pasiva. Quizás la válvula de escape del proceso difícil de definir en el que estamos inmersos sea un conflicto a gran escala y quizás sí haya una tendencia pasiva a consolidar fórmulas monetarias que presenten una convergencia global. En ese sentido, reflexionando sobre una pasividad, cabe una doble interpretación; por una parte quizás el conflicto es inevitable y por otra parte el conflicto podría dejarse correr.
Pensando de forma maquiavélica, si deseas revestir tus maquinaciones de una aureola de naturalidad, optarías por aquellas vías que se darían de manera pasiva.
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Lo cierto es que dada la propia naturaleza del proceso vigente resulta imposible proyectar a eventos futuros. Ese punto es clave.
Comprendo que la sarracena del barco no se encuentre muy boyante y quizás cause tedio leer a los foreros calentarse la cabeza sobre estas cuestiones. Muchas críticas recibe este hilo.... para tratarse de un punto de encuentro natural que ha surgido sin chincheta dentro de la vorágine que implica este foro, lo cierto es que me sorprende.
PD: No era mi intención generar un debate John Smmith, quizás veamos una "cartelización" del mundo sin llegar a pegar un solo disparo. Quizás sí veamos una guerra de clanes mafiosos con la finalidad de consolidar un padrino. ....... No tengo ni idea.
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