Este mes de febrero las ventas minoristas han sido muy flojas. Hay gente a la que le hubiese valido más cerrar. Hasta los repartidores van con las furgonetas a medias. La gente está tiesa y quien me diga lo contrario no lo ve claro. Funcionarios y jubilados sin descendientes, a su bola, pero el resto pendiente de que no se estropee la lavadora.
Los bancos aceptando todo tipo de tratos con tal de no provisionar impagos.
La inflación tozuda y sin visos de mejorar demasiado más allá de los cálculos de los organismos oficiales. Hoy la alubia fina del país estaba, en el mercado donde voy, a 13,90€
😵.
Los tipos medios en Europa al 4,5% Si bien el tipo medio según el INE es del 3,2%, el euríbor se acerca al 4%, lo que significa que las hipotecas a variable están 4 veces por encima que antes de la esa época en el 2020 de la que yo le hablo.
Según la Encuesta de Características Esenciales de la Población y las Viviendas
(ECEPOV) de 2021 que fue publicada en febrero de 2023, se señala que en España hay 14,2 millones de personas que residen en una vivienda que es de su propiedad pero que todavía no han acabado de pagar. Esta cifra es ya de por sí elevada, pero hay que tener en cuenta que son ciudadanos que residen en sus viviendas, es decir, que se refieren a hipotecas sobre vivienda habitual.
Así que, a esta alta cifra de personas con hipoteca, deberíamos añadir aquellos ciudadanos que tienen hipoteca sobre segundas residencias, u otros tipos de inmuebles como locales, garajes, etc.
El 42,2% de las hipotecas sobre viviendas se formaliza a tipo variable y el 57,8% a tipo fijo, según el último dato de julio de 2023.
Resumiendo, casi 6 millones de personas, cada vez más con trabajos precarios, tienen hipotecas que en muchos casos han multiplicado por 4 sus intereses los últimos 5 años. A estos hay que sumar toda la gente que, teniendo tipos fijos, ha visto empeorar su situación laboral.
Todos bajo una inflación acumulada de más de un 20%, una subida del
salario medio inferior al 7% y una caída de lashoras trabajadas durante estos últimos 4 años.
Pero el gobierno insiste en que aquí no pasa nada, la gente paga religiosamente y las terrazas están llenas. Ya quedó lejos la pobreza energética.
Somos cada vez más pobres, pero curiosamente los impagos no aumentan sustancialmente.
Mire, si quiere creer que todo va viento en popa, por mí no se corte. Que Dios le conserve la vista muchos años.