La figura de Ramiro Ledesma daría para hilo propio, pero por sintetizar diría que fue un pensador valiente que se atrevió a cabalgar tanto sus propias incongruencias como las ajenas, dando lugar a un ideario conceptual tupido de tantos grises que supuso un peligro para los que vivían de defender bien un extremo, bien el otro.
Acabó mal, como todos los que se atreven a cuestionar las bases impuestas cuya inmovilidad garantiza la vida de los que se la complican al resto. Evidentemente no podía acabar de otra manera, lamentablemente. No sólo eso, los que continuaron su pensar negándose a ser fagocitados por algo que no era lo que se pretendía, acabaron igual o peor; lo cual les reivinca a nivel histórico por mucho que se haya pretendido ocultar su existencia.
En general, es la clase de gente que nos falta hoy día.
Ramiro era un intelectual, estudió Filosofía y Matemáticas aunque creo que no los terminó, porque crea los sindicatos JONS que eran milicias realmente, en aquella época todos los partidos tenían milicias, Acción Católica, el SEU (Falange), los de Ramiro, la CNT la más poderosa con 2,5 millones, la UGT la segunda con 2 millones, etc.
Realmente los partidos se puede decir que eran el Estado Mayor de las milicias, por decirlo mal.
Esa época, que leí bastante, ya me acuerdo de poco, era un hervidero de todo, de repartir panfletos en un pueblo los de Falange, cancelar a uno a pedradas, venir luego a vengarse al pueblo y así mil historias.
El primer caído de la Falange lo mató una chica, socialista del partido de hoy día, que le pegaron varios tiros y luego esa chica fue a mearse encima del cadáver. El chaval volvía a su casa después de repartir panfletos en la calle de la Falange, porque los kioscos no repartían o vendían cosas de la Falange por miedo a las milicias de izquierdas.
Luego a esa se la cargaron a los pocos días.
Fueron pocos años de una actividad que parecía que cuando lo lees que son 10 años, hablamos aprox del 34 al 36, 2 años mal contados, desde el mitin de la Comedia sobre mediados del 34 al verano del 36.
Por eso digo que la cosa que vemos ahora, cuando empiece la fiesta, va cambiar que no lo vamos ni a creer.