Siempre que pienso en ese tema, me surge la misma pregunta: ¿cómo pondrían coto al trueque y a la barbarie? Ya sé que ahora mismo pensar en recurrir al trueque es una ficción que parece estar descartada, pero a poca miseria más, la gente que pase necesidad empezará a recurrir a lo que tenga. Queda muy bien pensar que la solución a este embrollo sea monetaria, ojalá lo fuera, pero creo que la fotografía es más amplia: no tenemos industria, no producimos nada importante que quiera el resto del mundo ni pueda saciarnos a nosotros mismos, nuestros recursos (Europa continental) son muy limitados a todos los niveles ahora mismo, tenemos una población envejecida y una falta de identidad grupal que hace que este trozo de tierra esté formado por 350 millones de apátridas...
Cambiaremos de moneda a una digital profundamente controlada, me parece casi impepinable y estoy de acuerdo en que sucederá, pero el ser humano sigue siendo lo mismo desde el paleolítico, y cuando empieza el hambre en este continente los resultados en la historia han sido muy dispares, desde saqueos y guerras civiles a conquistar el mundo. Lo que me parece un rango demasiado grande de consecuencias imprevisibles si, con ese cambio de moneda, no va aparejado un aumento de la producción, tanto de alimentos como de absolutamente todo lo que se consume en la vida moderna para poder gobernar el caos. En la Alemania de 1921 tampoco creían que pudieran llegar a hacer trueques con pianos y en 1924 tenían problemas para que la gente no usase esos trueques, por poner un ejemplo (sí, aquello fue por inflación pura y dura, pero si se expulsa del uso de la moneda oficial a demasiada gente, sobre la práctica es lo mismo). ¿Cómo se puede limitar lo que es el ser humano en esencia cuando los abocas a la miseria?