tiempos interesantes:
ojo a twitter que clasifica este video como "contenido potencialmente delicado"
Si, ayer en television generalista ponian imágenes de gente peleándose en las gasolineras.
Macron es un gran globalista y le gusta dramatizar en pos de la causa.
No me acabo de creer del todo estas imagenes, como algo generalizado en Francia. Vivo cerca de la frontera y este fin de semana pasado estuvimos en francia. No vimos nada parecido.
De todas formas la
ortorexia energetica europea se esta agravando en manos de los lacayos usanos que nos gobiernan. Cada vez es mas evidente que esas elites padecen un transtorno mental tipificado en psicologia que describe como hay personas que llegan a odiarse a si mismas hasta el punto de castigarse por ello. Cuando se llega a ese punto, esas personas se vuelven toxicas y peligrosas.
Enfermos mentales nos dirigen, solo hay que verlo. Nos odian, se odian, estan enfermos y nos estan perjudicando. Vonder Layen, Dragui, Lagarde, Macron, Pedro Sanchez.... europa esta en manos de transtornados.
La cobardía, la hediondez sarracena, la mediocridad, la materialidad, la incultura, la indignidad, la ridiculez, el poco o nulo valor vital de los europeos nos convierte en una población de perdedores. Nadie se siente ya orgulloso de ser Europeo, para estarlo tendríamos que amar y admirar a la población de la que emerge el concepto de Europa.
En su libro
El honor del guerrero (1998),
Michael Ignatieff reproduce una conversación que tuvo con un guerrillero serbio en una casa de labranza en el este de Croacia:
“Me atrevo a expresarle que no soy capaz de diferenciar entre un serbio y un croata, y le pregunto:
-‘¿Por qué piensas que eres tan diferente?’.
Él mira a su alrededor con desdén y coge un cigarrillo de su americana tonalidad caqui:
-'¿Lo ves? Esto son cigarrillos serbios. Allí enfrente (…) fuman cigarrillos croatas ’.
- ‘Pero ambas cosas son cigarrillos, ¿no? ’.
-‘¡Los extranjeros no entendéis nada!’.
Se encoge de hombros y se pone de nuevo a limpiar su metralleta Zavosto. Pero, al parecer, la pregunta le ha irritado. Pasados unos minutos, tira su arma sobre la cama que está entre nosotros y dice:
-‘Quiero decirte cómo lo veo. Los de allí enfrente quieren ser señoritos. Se consideran europeos modernos. Pero te digo una cosa: todos somos […] balcánica’.