La afirmación es falsa.
Quien ha redactado el informe o no entiende o no considera la posibilidad de pérdida de valor del dinero-deuda del banco central. Es evidente que los bancos centrales actúan como si un evento catastrófico de esa naturaleza fuera un hecho imposible, pero la realidad es que no lo es.
El balance de un banco central es la diferencia entre las deudas contraídas (pasivo) y los derechos de cobro (activo). Como cualquier empresa, si llega el caso en que su pasivo es superior al activo, estará técnicamente en quiebra.
El pasivo del banco central lo constituyen los billetes, monedas y cuentas de los bancos del sistema en el banco central.
El activo lo constituyen los bonos del tesoro y la deuda corporativa que compra a cambio del nuevo dinero que emite.
Supongamos que el banco central monetiza deuda (que es la forma clásica de creación de dinero en el sistema fiat actual), y compra deuda pública por valor de, pongamos, 1.000.000 de €. Recibe un bono del estado, que es un papel donde el estado se compromete al pago de un interés anual hasta el vencimiento, en que devuelve el 1.000.000 de € al tenedor del bono.
El banco central, para poder comprar el bono, emite dinero por valor de 1.000.000 de €, y se lo da al gobierno (que lo dedicará a gasto público). Ese dinero puede tener la forma (así era clásicamente) de un billete donde pondrá algo como "el banco central europeo (o banco de España, o de Francia) adeuda al portador la cantidad de ....1.000.000 de €", pero modernamente será un asiento contable electrónico en la cuenta que el estado mantiene en el banco central (que para eso es un banco, y tiene cuentas con números que representan euros, como cualquier ciudadano en su banco o caja).
Pues bien, si el valor de los activos, que están representados por los bonos y la deuda corporativa, las acciones de empresas, etc., que el banco central tiene en su cartera, resulta ser menor que el valor total de los pasivos, es decir, del dinero en circulación, el banco central estaría técnicamente QUEBRADO.
Esto ocurre en un determinado caso, y es cuando se produce un evento deflacionario importante. En deflación, el dinero adquiere más valor que los activos que previamente fueron burbujeados por la emisión descontrolada del banco central. Y precisamente los activos de que dispone un banco central no son bienes y servicios de las empresas que satisfacen ampliamente la demanda de los consumidores, sino en exclusiva deuda pública y de las grandes empresas bien contactadas con la administración y a las cuales los bancos centrales llevan rescatando desde 2007.
Ahora bien, lo que diferencia a un banco central de otro tipo de empresas es que puede crear cualquier cantidad de dinero sin coste.
Todo esto significa que:
1. El banco central empieza un proceso de generación de burbujas especulativas en bonos del Tesoro, grandes empresas cotizadas (que se endeudan ad infinitum), acciones, inmobiliaria, etc., que ocurren por las emisiones crecientes de dinero-deuda.
2. De estos activos, solo los dos primeros son usados como colateral para las emisiones de nuevo dinero del banco central. El banco central se convierte en un glotón depositario de bonos y deuda corporativa, pero no de activos inmobiliarios o acciones.
3. Llegado el momento, las burbujas de todos estos activos ESTALLAN, produciendo una deflación que provoca la pérdida de valor en términos de euros, de los bonos, los bonos corporativos, la vivienda y las acciones. Esto ocurrió en 2007, como todos conocemos.
4. Ante el crash, el banco central emite a una tasa mayor y rescata selectivamente a todos aquellos grupos que previamente fueron apoyados con compra de sus pasivos (que son activos para el banco central), esto es, el gobierno y las grandes cotizadas, provocando con las emisiones monetarias nuevas brotes de la burbuja de estos activos.
5. Los procesos 3 y 4 se repiten recurrentemente, aumentando con ello la cantidad total de dinero-deuda emitido y la sobrevaloración de burbuja de todos los activos monetarios.
6. El final del proceso es o un evento deflacionario porque el banco central no pueda seguir emitiendo, o porque no quiera, o un proceso inflacionario con destino la destrucción del sistema monetario.
Por esta razón los bancos centrales ODIAN la deflación, porque el valor de sus activos disminuye, mientras que el de los pasivos aumenta. Y por esta misma razón los bancos centrales están obligados a actuar inflacionariamente, emitiendo y emitiendo en tanto en cuanto sigan existiendo.
Lo que a su vez lleva a la razón por la que finalmente quiebra el sistema, que no es otra cosa que la pérdida de valor de los pasivos del banco central, del dinero-deuda.
Técnicamente el banco central puede no quebrar, pero el dinero-deuda y todo el sistema monetario asociado a él DESAPARECEN.
Por esta razón es bueno a largo plazo mantener ORO, PLATA y BTCs.