Yo trabajé con ellos cuando aún eran nadie, yo misma que no sabía a qué me enfrentaba y siguiendo la tónica de máximos beneficios al menor coste posible, les facilité a los chinos la entrada a empresas medianas de gran éxito y les proporcioné muestras de los artículos que fabricaban, desde juguetes, textil o zapato, o dicho de otra forma les guie por el camino, lo que vino después fue terrible, primero copiaron los productos y los ofrecieron a las mismas fábricas españolas a precios increíbles, eso sí de peor calidad, eran una burda copia pero introdujeron sus artículos por precio, y cada día lo hicieron mejor, entonces vino la segunda parte, una calidad muy aceptable a precios muy bajos, el gobierno chino pagaba una parte de la producción y los contenedores cuando llegaban a nuestro país, si el contenedor tenía un valor de 50.000 €, declaraban 5.000 €, ahorrándose un buen porcentaje en el despacho de aduanas y pago de IVA. Comenzaron a comprar naves en los polígonos más comerciales donde nos visitaban cientos de miles, más bien millones por año, de clientes de toda Europa, tener ese fondo comercial en ciertos polígonos nos llevó a los españoles decenas de años de muy buen hacer, desde sus naves los chinos ofertaban a nuestros clientes sus mercancías y poco a poco según conseguían más know how de nuestras empresas se fueron haciendo del fondo comercial de las mismas y las empresas españolas quebraban al por mayor y claro el paro también, un paro nunca conocido en las ciudades de las que hablo. Si comparamos lo que eran esas ciudades en dinamismo económico y pleno empleo desde 1995-2000 al 2019, se podría decir que esas ciudades no las conoce ni la progenitora que las parió.
El sector del mármol super dinámico en nuestra provincia, se lo están comiendo con papas los chinos, hace unas semanas tuve oportunidad de hablar con un empresario que en su empresa vive como un completo paranoico, todo son cámaras de vigilancia, todo amurallado con vigilantes y puertas de seguridad en las entradas, registro al entrar y salir de los trabajadores, incluso les miran los móviles al salir del trabajo previa autorización del trabajador, que si quiere trabajar es condición, en fin una paranoia.
La empresa a que me refiero hace unas bancadas preciosas tanto para baños como cocinas, las hace con gravilla de sus propias canteras y es un material natural con las condiciones de la piedra natural, pero mucho más barato y aún es más, usando diferentes colores de gravilla hacen diseños extraordinarios, en fin un buen negocio, pues este empresario ha tenido mil ofertas de los chinos para comprar su negocio, se ha negado a vender, pero cree que los chinos están detrás de conseguir saber cómo hace esas bancadas, qué maquinaria y productos utiliza etc. para "robarle" su negocio, me contaba que las mejores y mayoría de empresas españolas del sector del mármol y granito, han caído todas en manos de los chinos y como él se descuide le va a ocurrir igual, yo sé por mi experiencia que caerá. Los chinos ya saben que ese producto existe, solo es cuestión de tiempo que caiga en sus manos.
Podría contarte más historietas pero lo dejo, suficiente para el porqué de mi punto de vista.