Lo único claro de esta época es que si finalmente llega una recesión nadie va a poder decir que no se la esperaba gracias a las noticias diarias todas en el mismo sentido:
Se avecina una desaceleración económica global, pero la Fed podría convertirla en una recesión - elEconomista.es
Bonus track: qué malos son estos europeos. Queremos seguir trileando y no nos dejan...
Presupuestos Generales del Estado: Bruselas no aceptará la
Hacienda adelantará un mes el pago del impuesto para recaudar 4.600 millones extra en 2019, pero esta estrategia no le servirá para reducir el déficit que se mide en contabilidad nacional
Cuando los periodistas preguntaron a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, cómo aseguraría el cumplimiento del objetivo de déficit teniendo en cuenta que algunas de las medidas de ingresos tardarán tiempo en ponerse en marcha, esta contestó que contaba con los ingresos extra del IVA. En realidad, supone un ajuste para adelantar unos días el cobro de este tributo a las entidades que tributen a través del suministro inmediato de información (SII), de modo que en 2019 se percibirán los 12 meses ordinarios más el de diciembre de 2018. De esta forma, logra que haya 13 abonos de este impuesto en lugar de los 12 ordinarios y consigue una recaudación extra de 4.595 millones de euros.
Es evidente que esta cuantía es más que suficiente para compensar el retrat en la aprobación y subida de impuestos que quiere liquidar el Gobierno este año. El problema es que Bruselas no permitirá esta ‘trampa contable’ para la reducción del déficit público. Según las fuentes consultadas por este periódico de expertos europeos en el sistema de cuentas públicas, Eurostat no aceptará este cambio, ya que tiene efectos en términos de caja, pero no de devengo.
¿Esto qué significa? Que aunque el Gobierno decida adelantar el pago del IVA, el mes en el que se genera esta deuda tributaria no varía. De este modo, no tiene efectos prácticos en contabilidad nacional y no será aceptado como un mes más de cobro del tributo. De hecho, este cambio supondría restar un mes de IVA a 2018, ya que el pago de diciembre se abona en enero, algo que tampoco validará Bruselas.