En la década de los 20, el "enfermo de Europa" no era Alemania, sino Inglaterra. Su sistema económico, basado en el patrón oro, estaba haciendo aguas, debido a la reducción de la cobertura de oro de la libra, que generaba preocupación en los círculos económico (lo explica
"Saving the City: The Great Financial Crisis of 1914", de Richard Roberts). La apertura de los archivos del Bank of England cien años después ha permitido saber que en 1914, justo antes del inicio de la Primera Guerra Mundial, tuvo lugar
una crisis financiera o superior a las de 1929 o 2008/9 (ver
esto, y
esto). La consecuencia fue el abandono del Patrón Oro por Londres, y endeudarse de manera masiva con EEUU para poder financiar la marcha de la guerra; Washington aceptó hacerlo porque sólo había dos potencias capaces de sustituir a Inglaterra en la hegemonía global: EEUU y Alemania, y una victoria inglesa eliminaba a su rival.
Como es sabido, Alemania perdió la guerra, pero su gigantesca deuda con EEUU se convirtió en el Talón de Aquiles del Imperio Británico. Inicialmente, Londres intentó negarse a pagar la deuda e incluso planeó invadir EEUU desde Canadá, pero era empresa imposible, y estrangular a Alemania mediante el Tratado de Versalles era igualmente imposible, como demostraron los alemanes al hundir el valor de su moneda para convertir en papel mojado el pago de reparaciones y pactando en Rapallo con la recién nacida URSS para poder organizar en secreto un nuevo ejército (
Schwarze Reichsheer)
(1). Para empeorar aun más las cosas, Francia decidió
ocupar el Ruhr, corazón industrial de Alemania, en 1923, por lo que finalmente Londres se puso de acuerdo con Washington dando lugar al Plan Dawes (1924).
El Plan Dawes consistía fundamentalmente en lo siguiente: EEUU daba créditos a Alemania para que pagase sus deudas con Francia e Inglaterra, que a su vez utilizaban los pagos alemanes para devolver sus deudas a EEUU. En resumen, un sistema circular basado en el poderío financiero de EEUU de la postguerra, cuya principal debilidad era que Inglaterra -el Imperio inglés- seguía manteniendo la hegemonía global, cristalizada en la
Sociedad de las Naciones, la ONU del periodo de entreguerras, a la que EEUU se negó a ingresar. La decisión de convertirse en la muleta económica de un Imperio Británico en decadencia se debía sin duda a un hábil cálculo de la fracción globalista del capital de EEUU: el presidente Hoover, su principal representante, es conocido por haber puesto en marcha un sistema para monitorear estadísticamente los mercados de todo el mundo y mejorar la logística de las exportaciones estadounidenses, que sirvió para que las empresas de EEUU peine de manera lenta pero continua en los mercados de todo el mundo.
La lógica del sector globalista del capital de EEUU tenía varios puntos débiles. La mayor de ellas es evidente: ¿para qué iban a invertir en Europa los poseedores de capital europeos si los réditos que se podían obtener en Wall Street eran mucho mayores? Esto dio lugar a un flujo constante de capitales hacia EEUU que no tardaron en generar burbujas especulativas (el sector de la radio es tan sólo uno de ellos), una fuga de capitales que hacía imposible que Europa pudiera recuperarse de las consecuencias económicas de la Gran Guerra. Otra, igual de importante, es que ni Francia ni Inglaterra estaban ciegas ante las consecuencias de
la estrategia de la Reserva Federal de EEUU de convertir al dólar en la divisa hegemónica, por lo que empezaron a presentar resistencia; en 1926 el gobierno británico intenta recuperar el Patrón Oro para atraer a los capitales que fluían a Wall Street, dando lugar a la mayor Huelga General de la historia del país. Por último, hay que tener en cuenta que el porcentaje de las exportaciones del PIB de EEUU era tan sólo de un 5%, lo que implica que la fracción no globalista del capital de EEUU, tenía un fuerte peso.
Como puede verse, fuera de las estadísticas y los números fríos de los economistas, había factores externos que jugaban un papel de primer orden en la definición de la política exterior y económica del periodo de entreguerras, y su combinación hundió el sistema global de la época. Para empezar hay que tener en cuenta el papel francés, que se negó a supeditar sus intereses a los de Inglaterra, con la que sostenía una guerra fría en Oriente Medio desde el fin de la Primera Guerra Mundial. La estrategia del capital francés para hacer frente a la debilidad fruto de la fuga de capitales a EEUU fue impedir la fuga de capitales a EEUU fue acumular oro a gran velocidad: de esta manera, el porcentaje francés de las reservas de oro globales
pasó del 7% en 1926 al 27% en 1932, haciendo imposible la vuelta del Patrón Oro, por lo que hay quien acusa a Francia de ser responsable de la Gran Depresión; por último, Francia se dedicó a bloquear el
Plan Young, que debía sustituir al
Plan Dawes, durante cuyas negociaciones tuvo lugar el sustancia ilegal de Wall Street provocado por las burbujas creadas por el exceso de capitales.
La crisis de 1929 y la derrota de Hoover en las elecciones de 1932 dieron lugar a un cambio en la balanza de poder de EEUU: con Roosevelt llegó al poder la fracción aislacionista, contraria a formar parte en un sistema global que los EEUU no controlaban por completo, debido al control del aparato político por Londres. El comienzo de este cambio de actitud del gran capital estadounidense se hizo visible cuando la banca de EEUU se negó a participar en el Plan Young, que por ello nació perecid. Hoover intentó salvar el plan en 1931 mediante
una moratoria, pero tras llegar Roosevelt al poder el Plan Young fue cancelado, debido a que el sistema global que pretendía preservar ya no existía. Inglaterra fue la principal responsable de ello: en 1931 decidió abandonar el libre comercio e impulsar el proteccionismo. Para ello se convoca ese año una conferencia en la que se crea la Commonwealth y se dan pasos para crear la
Sterling Area, un bloque comercial británico cerrado que usaba la Libra en sus intercambios, y que mediante el sistema de la
Imperial Preference perjudicaba mediante tarifas aduaneras a los países no miembros de la
Zona Sterling. La Zona Sterling estaba formada por la mayoría de los países de la Commonwealth, Escandinavia, los países bálticos y varios países de América Latina y Oriente Medio, entre otros.
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Tras dar Londres el pistoletazo de salida al proteccionismo como estrategia para defender sus intereses, el mundo se dividió en bloques económicos cerrados y enfrentados mediante una estrategia autárquica suicida, una verdadera guerra de trincheras económica:
- En 1932, Francia, que luchaba por contener una crisis bancaria cuya profundidad sólo se ha conocido recientemente gracias a documentos del banco central francés, respondió a la creación de la Sterling Area exigiendo al Banco Central británico que le cambiase sus reservas en libras por oro, (siguiendo las reglas del Patrón oro) lo que dio lugar al abandono inglés definitivo del Patrón Oro (2). A partir de entonces, el bloque del Patrón Oro estuvo capitaneado por Francia y formado por Bélgica, Italia, Luxemburgo, Holanda, Suiza, Polonia y los respectivos territorios coloniales). Este bloque se derrumbó a partir de 1935, y en 1936 Francia abandonó el patrón Oro y creó en 1939 la Zone Franc, un bloque comercial cerrado basado en el imperio colonial francés y que usaba el Franco en sus intercambios;
- En 1933 tras abandonar Roosevelt el Patrón Oro, surge de manera informal el bloque del dólar. Este bloque no tenía una estructura oficial (es decir, la Reserva Federal no acordaba sus decisiones monetarias con otros países), y estaba formado por la esfera de influencia de EEUU en Centroamérica y el Caribe; tras abandonar las estrategias globalistas de Hoovert, Roosevelt se centra en apoyar la fracción no globalista del capital estadounidense, y concentrar su atención en estrangular la economía de Japón, lo que dará lugar al ataque de Pearl Harbour en 1941, que le permitió entrar en la Segunda Guerra Mundial pese a la oposición mayoritaria de la población;
- En 1933, Alemania puso en marcha el bloque del Reichsmark, debido el derrumbe del Plan Young, la negativa del capitalismo alemán a endeudarse y su imposibilidad de imponer recortes sociales en el parlamento de la República de Weimar. Para defender sus intereses en pleno derrumbe del sistema económico global, elegió una salida corporativa/facineroso: el NSDAP, que pasó de 2,6% de los votos en 1928 a 43,9% en 1933. Hitler nombró como jefe del Reichsbank (el banco central alemán) a Hjalmar Schacht, que puso en marcha una política económica basada en dos pilares: 1) evitar el derrumbe de la economía mediante la creación de una unidad de pago, los bonos MEFO, imitando a la solución de Morgan a la crisis del sistema financiero de EEUU en 1907 tras la destrucción de San Francisco ese mismo año; y 2) asegurar una balanza positiva en el comercio exterior al precio que fuese, lo que implicaba dejar de pagar las deudas de la Primera Guerra mundial (recordemos que en 1932 casi todos los países europeos habían dejado de pagar sus deudas de guerra a EEUU). Para lograrlo se creó el bloque del Reichsmark, capitaneado por Alemania y formado por países que impusieron mecanismos de control de cambios (Austria, Bulgaria, Checoslovaquia, Grecia, Hungría, Turquía y Yugoslavia); Fundamentalmente, la política de exportación de Schacht consistía en intercambiar productos manufacturados alemanes vendidas muy caras a cambio de materias primas vendidas muy baratas debido al hundimiento del comercio. El recurso al corporativismo facineroso por Alemania, Japón e Italia era una estrategia desesperada para hacer frente al hundimiento de las reservas de divisas y oro provocadas por el proteccionismo, como explica Vivian Frías: "En 1929 las reservas auríferas del Reichsbank eran del orden de los 2.724 millones; en 1931 se habían reducido a 984 millones y en 1936 casi habían desaparecido (66 millones de marcos). Las de Japón descendieron de 1.062 millones de yens (antigua paridad) en 1928, a 470 millones en 1931. En 1937 y 1938 Tokio debe gastar 1,446 millones de yens (nueva paridad) oro en el exterior y singularmente, en Estados Unidos. Italia pierde, en 1938, 202 millones de libras oro. la exaltada campaña de Mussolini reclamando el oro de todos los emigrantes italianos (se cambiaban anillos matrimoniales por anillos de acero con el emblema del fascio), no impide que de 1939 a 1940 Roma pierda el tercio del stock oro que le restaba".
- En 1937, Japón, que había formado parte de la Zona Sterling, puso en marcha el bloque del Yen para hacer frente al proteccionismo de EEUU y UK y sus sanciones económicas tras su oleada turística de China ese mismo año. La zona del yen se transformó en la zona de influencia japonesa llamada Nuevo Orden en Asia Oriental, proclamada en diciembre de 1938 el primer ministro japonés Fumimaro Konoe, transformada en agosto de 1940 en la Esfera de Coprosperidad de la Gran Asia Oriental;
- por último, la Unión Soviética con su sistema económico comunista era en sí un bloque económico sui generis; el bloqueo internacional de la República española tras el estallido de la revolución y guerra civil permitió a Moscú mejorar su posición económica al venderla armas de todo tipo y calidad a cambio de buena parte de las reservas de oro del Banco de España, que eran las cuartas del mundo.
El resultado de la creación de bloques comerciales fue el hundimiento del comercio internacional, que se redujo en dos tercios en tan sólo cuatro años. Esta guerra económica de todos contra todo no tardó en convertirse en una guerra que sumergió a todo el mundo y dio paso a la hegemonía económica y política de EEUU.
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No me voy a liar explicando lo que está pasando ahora, pero llaman la atención los parecidos: una potencia económica cada vez más endeudada, que ha de hacer frente a un rival (China) dotado de un inmenso mercado interno y tentáculos económicos extendidos por todo el mundo, y que está recurriendo a la ruptura del sistema económico global para intentar parar a su rival intentando -en vano- crear bloques comerciales cerrados (TTIP, TTP).
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(1) Un detalle poco conocido es el papel de España en la estrategia de rearme secreto alemana:
la fábrica de armas químicas de la Marañosa, que fueron usadas para aplastar al alzamiento anticolonial de Abd-El Kim, y el escándalo de la
construcción de submarinos en Cádiz, son ejemplos de ello.
(2) De Gaulle hizo exactamente lo mismo cuando EEUU intentó que Europa pagase el coste de la Guerra de Vietnam: envió barcos a EEUU a recoger las reservas de oro francesas que estaban en Fort Knox, y exigió a Nixon que le cambiase las reservas de dólares del banco central francés en oro. Poco después, EEUU anunciaba que abandonaba el patrón oro.