Las élites disponen de los mejores cerebros. Los detectan desde muy jóvenes y les preparan un porvenir de apariencia "casual" acorde con su agenda. Becas, promociones, etc.
Es por ello que son capaces de controlar la masa, que es lo que importa, dado que el individuo no es previsible, pero el comportamiento de la masa es perfectamente manipulable. ( La primera Fundación, Isaac Assimov)
Hay que tener en cuenta que manipular la masa no es fácil per se , ya que estando como tal en el centro de la campana de gauss en todos los sentidos, es difícil para alguien que esté por encima o por debajo dar con los argumentos a los cuales esa masa se va a adherir incondicionalmente. Ha sido un trabajo paciente, arduo, y bien realizado. Lo han conseguido por completo. Los aplausos a la ocho entre otras cosas dan fe de ello.
No recuerdo quién afirmó, acertadamente , que la segunda mitad del siglo XX se dedicó a destruir todas las relaciones entre los individuos, las que les proporcionaba una identidad dentro de una comunidad y que por tanto les daba fortaleza, la pertenencia a un grupo, sea eso una familia, un pais, un credo, una ideología, etc. Fue un éxito. A partir de ahí el siglo XXI se estaba dedicando a la destrucción del propio individuo, una vez desligado de toda relación con un grupo esa tarea iba a ser mucho más fácil que la anterior. Me parece que también está siendo un éxito.
Personalmente creo que "el monstruo no se devorará a él mismo" sino más bien que puede desaparecer por el mero hecho de que nuevas comunidades, a nivel local por supuesto, basadas en intereses comunes y auténticos, empiecen a crecer como la hiedra sobre las ruinas de una arquitectura que ya no sirve a los intereses de quien la habita.
Dicho de otra forma, el monstruo sólo puede desaparecer porque se le ignora, por irrelevante.
Aunque asumo que todo este rollo tiene apariencia filosófica, considero, desde mi ignorancia por supuesto, que se trata de un planteamiento básico para entender la economía que puede , o no, ser.