NN convoca una marcha en Ceuta mientras el Rey pide medidas ante la crisis
¿Qué está pasando en Ceuta? Un grupo de nombre críptico, NN, ha anunciado una marcha por las calles de la ciudad autónoma, en un contexto de máxima tensión con Marruecos que ha llevado al Rey Felipe VI a pronunciarse con «indignación». La convocatoria, difundida por vídeos y redes, ha reabierto el debate sobre la frontera, la soberanía y el papel del Estado.
Una marcha con un nombre críptico: NN
El grupo NN ha convocado una marcha en Ceuta para las 6 de la tarde. La noticia ha corrido como la pólvora: un vídeo grabado el viernes muestra a un líder que, según unos, estará presente el domingo y, según otros, ni siquiera lo tiene claro. El minuto 10:50 del vídeo se ha convertido en objeto de diatribas. Mientras, los mensajes se suceden: hay quien ve en NN la única respuesta real a la «venta de Ceuta» y quien los despacha como «frikis desfasados como mínimo 100 años».
El Rey, la indignación y el Estado
Mientras tanto, la Casa Real ha entrado en escena. Según informaciones publicadas, Felipe VI ha seguido con «indignación» los «graves acontecimientos» de Ceuta y recuerda que el Estado «debe velar por la seguridad» de los ceutíes. El monarca considera necesario adoptar medidas «que transmitan de forma unida, clara y determinante» el apoyo al resto de España. No es habitual ver a la Corona pronunciarse con tal rotundidad sobre una crisis territorial, y el gesto no ha pasado desapercibido.
Milicias, fusiles y otras salidas de tono
El debate ha derivado en llamamientos a la acción directa. Algunas voces piden la expulsión de la «guarda servil a Rabat» y la creación de una «milicia ciudadana». Otras van más lejos: «Fusiles es lo que se precisa allí», «MG-42 en las fronteras», «cañones de 30 mm». Frente a eso, una corriente más moderada considera que estas propuestas son puro ruido y que lo único que demuestran es la impotencia de quienes las lanzan. La convocatoria de NN, dicen, no deja de ser un acto testimonial en una ciudad que ya vive su propio pulso diario con la frontera.
Una brújula política rota
El trasfondo político tampoco se queda corto. Hay quien culpa a la UE, a la OTAN y a la guerra de Ucrania de arruinar el continente. Hay quien mira a la política española y ve solo «parasitodistas» y «casta». Y hay quien, en un alarde de ironía, propone enviar a los italianos a Marruecos como venganza. El cuadro es desolador: la izquierda no quiere oír hablar de soberanía y la derecha alternativa se pelea consigo misma.
Con todo, la marcha de NN ha logrado en un día lo que muchos partidos no consiguen en años: que el Rey hable de Ceuta. El resto, pura pólvora mojada. Falta ver si la marcha será un punto de inflexión o un simple petardo en una ciudad acostumbrada a los sustos.