La sección 502 del proyecto de ley fiscal sobre activos digitales, aprobada el 16 de septiembre por el Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes, permite regularizar criptomonedas no declaradas pagando impuesto e intereses, con un 0 % de multa sobre los primeros 25.000 dólares anuales de impuesto dejado de pagar. Es el primer paso legislativo, no una amnistía en vigor.
Qué aprobó exactamente el comité y qué no
La sección 502 del proyecto de ley sobre fiscalidad de activos digitales salió adelante el 16 de septiembre en el Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes. El texto permite regularizar criptomonedas no declaradas pagando el impuesto y los intereses correspondientes. La multa se queda en el 0 % sobre los primeros 25.000 dólares de impuesto dejado de pagar cada año.
Conviene no confundir el paso con la meta. Es una aprobación en comisión, no una ley vigente: falta el recorrido completo hasta su entrada en vigor. Quien tenga cripto sin declarar no puede presentarse mañana en una oficina a acogerse a nada.
El problema español: calcular el impuesto de años de permutas
En España, la regularización choca con un muro práctico antes que moral. Calcular el impuesto de años de permutas con el método FIFO exige reconstruir cada operación en orden cronológico. Hay quien sostiene que ni el propio inspector sabría hacer ese cálculo con los datos disponibles.
El método FIFO obliga a vender primero lo más antiguo. Con años de intercambios entre criptomonedas, el resultado es una cadena de ganancias y pérdidas que depende de registros que muchos contribuyentes no conservan. Sin ese cálculo, no hay base sobre la que regularizar.
Italia ya lo hizo en 2023 y el patrón se repite
Italia aprobó en 2023 una regularización limitada solo a criptomonedas. No es un caso aislado: la amnistía fiscal española de 2012 siguió una lógica parecida. El patrón que se repite es siempre el mismo: se ofrece una ventana para ponerse al día a cambio de recaudar lo que estaba fuera del radar.
Con DAC8 ya en vigor, la directiva europea que obliga a los intermediarios a informar de las operaciones de criptoactivos, hay quien piensa que Europa acabará copiando a Estados Unidos. La lógica es simple: si los datos van a llegar igualmente, ofrecer una salida voluntaria antes de que lleguen resulta más barato para todos.
Esto es información general, no asesoramiento fiscal. Antes de mover nada, consulta con un profesional.