Obviamente España es un país de contrastes. Aquí te puedes encontrar al tipo hebrea y morisco, pero también, afortunadamente, al tipo europeo común e incluso de ojos azules y pelo claro, que abunda bastante entre los niños. Precisamente es este componente el que queremos preservar, pues nos vincula con nuestras verdaderas raíces, nos otorga una identidad y nos conecta con el resto de hermanos europeos. Las rencillas de antaño están completamente superadas para cualquier NS.
Donde yo resido el turismo es casi todo del norte de Europa, y cuando veo holandeses, ingleses, italianos, alemanes, suizos, yo solo veo europeos, gente normal como yo.