La selección de 2026, ¿a la altura de la campeona de 2010?
Cuando se comparan las dos mejores generaciones de la Roja, las opiniones se dividen. La del 2010, en su apogeo, conquistó el Mundial con un juego de toque imparable. La de 2026, según sus defensores, ha ganado el título estando al 60-70% de su potencial, con una plantilla joven y mermada por lesiones. El debate no es menor: ¿estamos ante una selección peor o simplemente en una fase distinta?
Las comparativas directas, jugador por jugador, arrojan resultados sorprendentes. En una encuesta detallada, la alineación de 2026 supera a la de 2010 en varias posiciones clave: Rodri gana a Busquets, Fabián se impone a Xabi Alonso, y Ferran Torres, para asombro de muchos, es preferido a David Silva. Sin embargo, nombres como Xavi, Iniesta o Villa resisten el pulso. La discusión no es unánime.
Los partidarios de la nueva generación señalan que el contexto es radicalmente distinto. La Francia de 2026, la Portugal sin Cristiano o la Inglaterra actual son rivales de un nivel muy superior a los de 2010. Holanda, finalista en 2010, fue considerada un equipo menor en comparación con las potencias actuales. España ha dominado un Mundial con una competencia muchísimo más dura.
Por otro lado, los escépticos recuerdan que la generación de 2010 dominó durante un lustro, algo que la actual aún tiene que demostrar. El potencial está ahí, pero hasta 2030 o 2034 no sabremos si estos chavales pueden ser insultantemente superiores, como algunos pronostican.
La pregunta queda abierta: ¿prefiere usted el equipo que ya fue o el que promete serlo? La respuesta, como casi siempre, depende de cuánto valore el pasado y cuánto confíe en el futuro.