Incendios en España: la sospecha de una orden de no actuar
El 23 de julio de 2026, el Gobierno declaraba la emergencia de interés nacional por los macroincendios que asolan varias comunidades. Sin embargo, la percepción ciudadana es muy distinta: retenes y bomberos habrían recibido instrucciones de no intervenir, una acusación que resuena con fuerza tras los precedentes de la DANA en Valencia.
El patrón que se repite: retenes paralizados
Varios testimonios apuntan a que durante la DANA de Valencia, efectivos de Cruz Roja y Policía Nacional tenían orden expresa de no actuar en los primeros momentos. Ahora, en plena oleada de incendios, se repiten las quejas. Un usuario relata que, en un incendio pequeño, los bomberos llegaron pero solo fotografiaron el fuego, alegando que necesitaban la autorización de agentes medioambientales. «No podían hacer nada», afirma. La sensación de pasividad planea sobre todo el operativo.
Embalses vacíos y promesas incumplidas
El debate se centra también en la infraestructura. La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) habría vaciado por completo la presa de El Tejo, uno de los embalses que abastecen a los hidroaviones. «El Gobierno tiene vacíos dos embalses clave en plena temporada de incendios», señalan fuentes del sector. A esto se suma que Sánchez prometió la compra de nuevos medios aéreos, pero según publicó ABC, no se habrían adquirido. «Hace diez meses que estamos sin presupuestos», repiten los críticos.
El factor económico: ¿quién gana con el fuego?
Entre las teorías más repetidas destaca el interés por el suelo quemado. Se apunta a que grandes fondos de inversión como BlackRock podrían estar esperando para comprar terrenos a precio de saldo y destinarlos a parques solares o eólicos. «Interesa quemar todo para poner placas solares y molinos», es una frase que circula con insistencia. La asociación con la Agenda 2030 y los refugios climáticos refuerza la tesis de una estrategia planificada.
La respuesta oficial y la división política
Desde el Gobierno, la dirección de la emergencia recae en la Unidad Militar de Emergencias (UME), coordinada por el Ministerio del Interior. El objetivo declarado es la seguridad de la población. Pero la oposición, especialmente desde la Comunidad de Madrid, responsabiliza a Sánchez y al «mando único». «La que no ha hecho nada es Ayuso», contraatacan otros. El cruce de acusaciones dificulta cualquier consenso.
El dato que descoloca: en plena emergencia, con hidroaviones listos, muchos se preguntan por qué no despegan. «Solo hay que llenar el tanque y traer al piloto», ironiza un observador. La respuesta técnica de que los grandes aviones no son operativos en estos fuegos no convence a una población que ve arder sus montes sin reacción aparente. La pregunta queda en el aire.