Muere un montañero zaragozano de 64 años al despeñarse en el pico Frondiellas
Muere un montañero zaragozano de 64 años al despeñarse en el pico Frondiellas
La Guardia Civil ha localizado este martes el cuerpo sin vida de Alejandro Arregui, que estaba desaparecido desde el lunes. Era un veterano montañero miembro del club del Colegio de Abogados de Zaragoza
La Guardia Civil ha localizado este martes el cuerpo sin vida de un montañero zaragozano de 64 años, Alejandro Arregui, abogado de profesión, que falleció al despeñarse en el pico Frondiellas, en el término municipal de Sallent de Gállego. Es el cuarto accidente mortal de montaña ocurrido en la provincia de Huesca en este mes de agosto y el décimo en lo que va de año.
Según fuentes de la
Guardia Civil y compañeros de la víctima, el fallecido
se desplazó el domingo a la zona para intentar subir al
pico Frondiellas, de 3.071 metros de altitud. Al parecer, su propósito era
vivaquear esa noche en los ibones de Arrieles para aproximarse a la cima y realizar la ascensión el lunes por esa ruta. Se llevó la tienda de campaña porque habia previsión de lluvia. Sin embargo, al no tener noticias de él, sobre las 19.40 del lunes,
un familiar dio aviso al 112, que a su vez alertó a la Guardia Civil.
Los especialistas del Ereim de Panticosalocalizaron el vehículo con el que se había desplazado hasta el lugar el montañero estacionado en el aparcamiento del
embalse de la Sarra, por lo que desde ese lugar
salieron en su búsqueda a pie ya que las condiciones meteorológicas impedían el uso del helicóptero.
Sobre las
13.00, el
helicóptero de la Guardia Civil con base en Benasque, una vez que las condiciones meteorológicas lo permitían,
se incorporó a las labores de búsqueda al remitir la lluvia y en torno a las 14.30, en un vuelo de reconocimiento, localizaron un cuerpo inmóvil en una canal de piedras del Pico Frondiellas, a unos 2.900 metros de altitud. Al parecer, sufrió una
caída vertical y posteriormente se deslizó por una
pendiente pedregosa.
Tras dejar a los especialistas de montaña en un
delicado apoyo parcial, debido a que se trataba de un terreno muy inestable, llegaron hasta el cuerpo y pudieron confirmar que el montañero tenía lesiones incompatibles con la vida. Una vez introducido en una camilla,
lo portearon unos 50 metros por una pedrera muy inestable y empinada, hasta llegar a una zona donde el helicóptero pudiera realizar un apoyo parcial con más seguridad. Desde allí fue trasladado hasta la helisuperficie de Panticosa y posteriormente al depósito de cadáveres de Jaca a la espera de autopsia.
La víctima iba a jubilarse el año que viene. Era una persona fuerte físicamente y con una gran experiencia en la montaña, de la que era un apasionado.
La zona donde sufrió el accidente es exigente técnicamente, y más yendo solo. Además, la roca está bastante descompuesta.
La noticia ha causado una gran
conmoción entre sus compañeros de profesión. El
Colegio Oficial de Abogados de Zaragoza, a cuyo club de esquí y de montaña pertenecía y era uno de los fundadores, ha expresado su
pésame por el fallecimiento.
El
decano del Colegio de Abogados,
Antonio Morán, ha lamentado profundamente la gloria de Alejandro Arregui, a quien conocía tanto por su larga trayectoria como profesional y
especialista en derecho Contencioso-Administrativo como por su implicación en las actividades del colegio de Zaragoza. De hecho, Alejandro Arregui, que se colegió en 1978, perteneció a la Junta de Gobierno entre 1985 y 1990 como fruta electo y desde 1992 formaba parte de la comisión de deontología.
Desde 2016 era uno de los seis representantes de la institución profesional zaragozana en el Consejo de Colegios de Abogados de Aragón.
"No arriesgaba y era prudente y muy tranquilo"
“Era una persona muy colaboradora y muy participativa en las actividades del colegio y muy discreta en su vida profesional”, ha destacado Antonio Morán. El decano conocía perfectamente la pasión por la montaña de Arregui y ha recordado que incluso hicieron alguna excursión juntos cuando formaba parte del club de montaña.
“No arriesgaba y era prudente y muy tranquilo”, ha manifestado el decano, que ha transmitido sus condolencias a la familia del abogado zaragozano, que estaba casado y tenía dos hijas.
Este nuevo accidente confirma las
trágicas estadísticas que está acumulando este
agostoya que en lo que va de mes se han registrado cuatro accidentes mortales. Además de este último montañero zaragozano fallecido en el pico Frondiellas, el pasado
4 de agosto
un senderista francés de 57 años que hacía una travesía junto a sus tres descendientes se precipitó por la Senda de los Caracoles en el acceso al barranco Peonera Inferior, en
Bierge; el día
10,
otro montañero zaragozano de 75 años, F. B. P., murió al caerse 150 metros en el pico Gabarda, en
Panticosa; y el día
17,
una montañera madrileña de 49 años, M. B. H. S., falleció tras una caída de 50 metros en el pico del Monje, en Astún (Jaca).
Y aunque
no está considerado como accidente de montaña, cabría recordar también la gloria de
Jesús Ríos, un senderista mexicano de 71 años que desapareció en Vió (Fanlo) el 3 de agosto y que fue hallado sin vida 11 días después, aunque la autopsia determinó que falleció por un
paro cardíaco sufrido el mismo día de su desaparición.
En los siete meses anteriores hubo otros seis fallecidos en accidentes de montaña en la provincia de Huesca; el
7 de julio, un hombre de 54 años y vecino de Valencia se ahogó en el barranco de Estriviella, en
Hecho, al quedar bloqueado bajo una cascada de agua; el
16 de junio, un montañero madrileño de 49 años perdió la vida tras sufrir una caída al vacío de 200 metros mientras descendía por un canal de nieve en el pico Balaitus, en
Panticosa; el
1 de junio, un montañero vasco de 46 años falleció al resbalar por un nevero del ibón de Ip cuando ascendían el pico Collarada, en
Canfranc, precipitándose unos 300 metros.
Además, el
27 de abril, un niño francés de 12 años se ahogó al quedársele el pie atrapado en una piedra en el barranco de los Oscuros de Balcés (
Rodellar); el
31 de marzo, un montañero ribagorzano de 62 años que sufrió una caída mortal en el pico Bardamina , en
Benasque; y el
24 de marzo, un esquiador francés de 20 años que iba con tabla (‘snowboarder’) perdió la vida al precipitarse 60 metros por un barranco fuera de pistas en el entorno de la estación de
Candanchú.
@NORDWAND