Comento mi experiencia personal con la alta montaña. Única experiencia o primera experiencia y para estrenarme no se me ocurre otra que subir al Mulhacén en Sierra Nevada. Bueno, no fue ocurrencia mía, sino de un compañero mucho más preparado y rodado en estas lindes...
En principio no fue siquiera la primera opción. Mayormente hacíamos rutas de senderismo, pero nunca en alta montaña y de poca dificultad. O la dificultad venía de los kilómetros del recorrido.
Bueno, pues debate de a donde ir y como digo, uno con más experiencia, dice de ir al sierra nevada y subir al Mulhacén. Yo me dejo llevar no sin cierto temor, pues mi experiencia en alta montaña era nula y me parecía un reto grandísimo y que no estaba preparado. Este me dice, que la subida no necesita de material, ni es de mucha dificultad, simplemente de estar preparado, si acaso te podía llegar a afectar el "mal de altura", pero eso hasta que no estuvieras en el lugar, no se podía saber. Yo ante el reto y siempre con dudas, me dedico a prepararme andando por zonas de pendiente y poco más.
Bueno, decir que hay muchas maneras y modos de subir hasta la cima de la montaña y que hay empresas que te lo organizan casi todo. Contactamos y contratamos una, que consistía en que esa empresa te subía hasta un punto determinado en vehículo, y luego de darte innumerable instrucciones y consejos, te dejaba y marcaba el punto y la hora de recogida.
Llega el día y nos desplazamos hasta la localidad de Capileira. Típico y bello pueblecito de montaña y a los pies del Mulhacén. Al día siguiente nos personamos en el punto indicado. Nos recogen a unas 8 personas en el vehículo y empezamos a subir por una pista durante varios kilómetros. Mientras el conductor, nos va instruyendo y dando todo tipo de consejos y observaciones. Llegamos al punto, donde nos bajamos y recibimos más indicaciones. El punto puede estar a unos 2000 mt.
El guia nos indica el camino a la subida y también otro sendero que dirige a un refugio. Desde el refugio igualmente se podía acceder a la cima. Desde donde estábamos se formaba una especie de triangulo con el refugio y la cima. Nosotros decidimos ir a la cima, motivo del viaje. Y nada, todos empezamos a subir. El camino era empinado, pero NO revestía dificultad, ni tenías que trepar o poner las manos en el suelo en ningún momento. Solo subir. Única dificultad algunas piedra sueltas y el resbalarse. Para mi sorpresa, subía a gran ritmo, marcado por mi compañero que tiene una gran forma física y no notaba el famoso mal de altura. Al poco nos fuimos descolando dejando al resto del grupo atrás..y así, pues no recuerdo el tiempo exacto, pero calculo cerca de dos horas subiendo, hasta que de repente, llegamos a la cima. Yo no me lo podía creer. Pensé que sería mucho más difícil eso de ascender hasta el punto más alto de la península. Aunque cansado, había podido llegar sin mucha dicultad. Y nada, euforia, fotitos...al rato de estar arriba noté por primera vez lo que es la alta montaña y me impresionó un poco. De repente y de haber pasado hasta calor, empecé, empezamos a sentir frio, cada vez más y nos tuvimos que "refugiar" en una especie de cabañas sin techo de piedra, para refugiarnos un poco del viento. Nada, la euforia puede más y al ratito más fotos, junto a una especie de cruz o totem sobre piedras para señalizar el punto más alto...todo eran risas, hasta que de repente y por a la espalda de esa cruz, había un corte, un tajo impresionante al vacío, por supuesto sin señalizar y sin "vallas" de protección. El corazón me dio un vuelco y un escalofrío me recorrió todo el cuerpo, quedándome paralizado. Una caída de cientos de metros casi a mis pies. Me eché atrás y el resto del rato que estuvimos en la cima, me cortó el punto. Ya no tenía ganas de hacer más fotitos...
Luego de un rato tocó bajar....comprobamos que aun nos quedaba bastantes horas para hacerlo tranquilos. Y sin más tranquilos bajábamos cuando empezamos a comentar de la posibilidad de ir al refugio, pues tiempo teníamos. Pero para ir al refugio, teníamos que ir hasta el punto de inicio y luego coger el camino que nos llevaba hasta el. Muchos kilómetros. De repente mientras bajábamos pudimos observar un punto abajo en un pequeño prado. Era el refugio y empezamos a deshojar la margarita, si, no, no si...bajamos o no bajamos sin más fuera de ruta y del camino? le guía nos había "prohibido" salirnos de las rutas y senderos oficiales. Pero el guía no estaba allí y luego de pensarlo, decidimos tirarnos barranco abajo en busca del refugio...parecía estar más cerca, pero era bajar y bajar y parecía que no avanzábamos nada...la bajada estaba resultando muy dura, pues tenías que hacer un gran esfuerzo para apoyar bien y no resbalar con la cantidad de piedras que había sueltas...piernas, pero sobre todo rodillas empezaban a sufrir bastante y el maldito refugio que siempre estaba igual de lejos. Bajamos y bajamos siempre íbamos juntos o a una distancia menor, pero ya en el último tramo, veo que hay una especie de sendero en mejor condición, y para darle un poco de descanso a las rodillas, decido tirar por el, sin dar aviso a mi compañero que iba un poco por delante mía...al ratito ya no lo veía y el a mi tampoco claro...como el iba por delante, cuando por fin llego al fondo del valle y unos 200 metros del refugio, me sorprendo de no ver a mi compañero allí abajo. Donde está este, si bajaba por delante? desde abajo miro para todos lados y no consigo verlo. Miro al graderío que acabábamos de bajar y nada, no se podía ver, decido subir unos metros y vociferando lo llamo a pulmón limpio. Pero nada, no lo consigo ver ni recibo respuesta. Algo alarmado me dije, bueno, este está ya sentado en el refugio tomando una cerveza y me dirijo a el. Pero allí no estaba, miro por el bar y no. Pregunto a la única persona que había y no, no había llegado ni visto a nadie. Me preocupé bastante. Surrealista es que no encontraba en el bar ni en recepción a ningún trabajador ni responsable, luego de un rato angustioso, encuentro a un trabajador de allí y le comento el caso, este me intenta tranquilizar y me dice que mi compañero al no verme habría ido hasta el punto de recogida. Le dejé mi teléfono y el de mi compañero, al que al que no conseguíamos llamar. Luego de un rato angustioso de espera, me decido ir también al punto de recogida. El trabajador del refugio me indica el sendero a coger, incluso un camino más corto a ese punto. Yo salgo andando sin más con un agobio tremendo. Solo empiezo andar y no dejo de darle vueltas al asunto. El camino era todo subida y no se si entre la tensión, el cansancio y los nervios. Empezaba a estar agotado. Para más inri casi no tenía agua y si mucha sed. Me dio un bajonazo, pero aun y así tenía que seguir andando. El sendero se me hacía eterno. Siempre en subida, agotado y preocupado, al fin voy viendo gente a lo lejos. Suspiré algo. Tuve un pensamiento en ese sendero que hice en solitario de fragilidad, de una tremenda vulnerabilidad. Nunca había sentido algo así...una vista kilométrica y nadie a mi alrededor, en medio de una naturaleza salvaje yo solo. Muy mala experiencia. Al llegar veo a mi compañero sentado en el suelo y comiendo. Al verlo casi se me salta las lagrimas, me acerco a el con una sonrisa de alivio y me recibe con cara larga y una tremenda bronca. " DONDE TE HAS METIDO"? yo no comprendía nada, la lluvia de reproches que me estaba cayendo. por lo visto este, al bajar y no verme, se empezó a preocupar y al ratito decidió subir a buscarme, tuvo que ser mientras yo bajaba muy cerca, pero no nos vimos...el caso que se tiró un buen rato y pensó que al yo bajar y no estar el allí, decidiría ir al punto de recogida. El hizo lo mismo, bajó de buscarme y al no verme se fue. Así que no podía ni estar alegre de volver a verle, El resto del día casi no me habló jajaja....
Para más inri, ingenuos le contamos la experiencia al guía mientras nos bajaba al pueblo y....y otra Bronca aun más grande que nos llevamos, nos llamó de todo, nos dijo que habíamos cometido una imprudencia y una temeridad aun sabiendo que no se podía hacer, como el nos había advertido...
Luego de noche y en la cama, con agujetas recordaba toda las peripecias e incidencias que se pueden vivir en la alta montaña...una experiencia muy bonita, pero que es fácil de que se pueda llegar a torcer rápidamente....
Cuidado y mucho respeto a la montaña y sobre todo, no cometer ninguna imprudencia.