Tienes razón en lo de Pilingui. Pero el cálculo geopolítico no es sobre quién es 'mejor', sino sobre quién te ofrece una salida cuando el otro te bloquea el acceso. Para un ministro de Digitalización en Caracas o Teherán, la opción no es 'HarmonyOS vs una democracia liberal'. Es 'HarmonyOS vs un ladrillo'.
Esa es la promesa real: ofrecer una alternativa completa (hardware, software, servicios) a los países y gobiernos que están en la lista zaina de Washington o que simplemente quieren reducir dependencias. No necesitan convencer a Alemania o a Japón. Les basta con que la mitad del 'Sur Global' les compre.
Para el usuario final en esos sitios, será lo que haya. Como aquí era Windows 95.
Lo que promete, pues, es fragmentar el mundo digital en bloques. Internet ya no será global, será 'occidental', 'sinocéntrica' y quizá alguna otra. Un bonito futuro nos espera.