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No hay constancia de que la Alta Velocidad española se haya privatizado: la infraestructura es pública y la explotación sigue en manos de Renfe y Adif. El tuit de Fiorilli es una opinión política que atribuye los accidentes al capitalismo, no un dato verificado.
No hay constancia de que la Alta Velocidad española se haya privatizado: la infraestructura es pública y la explotación sigue en manos de Renfe y Adif. El tuit de Fiorilli es una opinión política que atribuye los accidentes al capitalismo, no un dato verificado.
La publicación de Sebastián Fiorilli en X resume una tesis que circula tras los últimos siniestros ferroviarios: que la Alta Velocidad se ha privatizado y que esa privatización coincide con los accidentes. El mensaje cita a Pablo Iglesias y a Sánchez Cedillo como voces que ya sostuvieron lo mismo en el accidente anterior y en el actual. Fiorilli añade su propia lectura: «es el capitalismo, amigues». Es una opinión, no una comprobación técnica.
La red de Alta Velocidad española es de titularidad pública. Adif es la entidad pública empresarial propietaria de la infraestructura, y Renfe opera los trenes. No ha habido una privatización formal del servicio ni de las vías. Otra cosa es el debate sobre la liberalización del transporte de viajeros, que desde diciembre de 2020 permite a operadores privados como Ouigo e Iryo competir con Renfe en corredores concretos. Liberalizar la explotación no equivale a privatizar la infraestructura, y ninguno de los accidentes citados se ha atribuido oficialmente a esa apertura.
El mensaje afirma que la supuesta privatización coincide con «los dos últimos accidentes». Esa coincidencia es el eje del argumento, pero una coincidencia temporal no establece causalidad. Los informes de investigación de accidentes ferroviarios los elabora la CIAF (Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios), y sus conclusiones tardan meses. Hasta que esos informes se publiquen, atribuir un siniestro a un modelo de gestión es una hipótesis, no un hecho establecido.
Que una figura como Iglesias o Sánchez Cedillo sostengan la tesis no la convierte en dato, pero sí explica por qué el mensaje se difunde: encaja en una crítica más amplia al modelo económico. El riesgo está en tomar una opinión por una conclusión técnica. Los accidentes ferroviarios se investigan con métodos y plazos que no dependen del debate político.
Si el asunto te afecta directamente, consulta las conclusiones oficiales de la CIAF antes de sacar consecuencias sobre seguridad.
Esto que ha dicho @PabloIglesias es tal cual, también lo dijo @SanchezCedillo en el anterior accidente y en este. Yo también lo comenté con mis allegados. Con todo el dolor del mundo y la tristeza que me invade, es el capitalismo amigues. pic.twitter.com/HkMjZwEiuJ
— Sebastián Fiorilli Ver publicación en X
Esto que ha dicho @PabloIglesias es tal cual, también lo dijo @SanchezCedillo en el anterior accidente y en este. Yo también lo comenté con mis allegados. Con todo el dolor del mundo y la tristeza que me invade, es el capitalismo amigues. pic.twitter.com/HkMjZwEiuJ
— Sebastián Fiorilli Ver en X