PSOE resiste en las encuestas, pero la derecha suma el 53%
La última encuesta de Sociatamania retrata un escenario contradictorio: el PSOE se mantiene en pie pese a la erosión del Gobierno, pero el bloque de la derecha aglutina ya más del 53% de los votos. Es decir, la suma de PP, Vox y eventuales satélites superaría la mayoría absoluta sin necesidad de esprintar. Y eso con Alberto Núñez Feijóo al timón de los populares, un líder al que hasta sus votantes describen como «un gallego sin sangre en las venas».
La paradoja es que, a pesar del desgaste del Ejecutivo de coalición, el PP no logra capitalizar todo el descontento. El electorado de izquierdas, según el sondeo, se muestra resiliente: el PSOE aguanta y Unidas Podemos roza el 3% mínimo para obtener representación parlamentaria. Sin embargo, la advertencia de que la encuesta «sobrevalora a Podemos» —como ya ocurrió en Aragón y Castilla y León, donde el panel le daba el doble de lo que realmente sacó— siembra dudas sobre la fiabilidad del dato.
La abstención y el voto útil marcan la pauta
El debate en torno a esta encuesta revela que la dinámica electoral se ha vuelto plebiscitaria: «Aquí nadie vota a su candidato: todo quisque vota en contra del contrario», resume un análisis muy compartido. Es la lógica del miedo que beneficia a los grandes bloques y castiga a los minoritarios. Pero hay un dato curioso: la mención a «Las Gaunas» como posible escenario de sorpresa para Podemos. Una referencia críptica —quizá al barrio logroñés o a una broma local— que indica que la batalla por el último escaño puede tener un componente geográfico inesperado.
La fiabilidad de Sociatamania, no obstante, queda tocada. Quienes recuerdan su error en los comicios autonómicos de Aragón y CyL —donde duplicó las expectativas de Podemos— ponen en cuarentena el 3% otorgado a la formación sarracena. «Posible que lo saquen en Madrid, pero les daría un escaño, no cuatro», matiza una fuente conocedora.
Un electorado partido y sin sorpresas
La barrera del 53% para la derecha se interpreta como síntoma de una sociedad polarizada hasta la médula. La izquierda, aunque sobrevive, lo hace en un terreno resbaladizo: cualquier fuga hacia la abstención o el voto inútil la hundiría. Y mientras tanto, el PP de Feijóo sigue sin rematar la faena. «Con Feijoo al timón ya es mérito que el PP siga por encima», ironizan los más escépticos.
¿Podrá el PSOE revertir la tendencia o el 53% de la derecha es de cemento armado? La encuesta no resuelve la incógnita, pero confirma que, pase lo que pase, la batalla será tan ajustada como crispada.