Marruecos recibe 17.000 millones: el coste de una alianza sin retorno visible
España transfirió este año 17.000 millones de euros a Marruecos, una cifra que equivale al presupuesto militar del país vecino. La pregunta que planea sobre la relación bilateral es incómoda: ¿qué recibe el contribuyente español a cambio?
El símil histórico es inevitable: el pago de parias medievales para que el vecino no perturbara el comercio. Solo que aquí el vecino no es un reino lejano, sino un socio que marca la agenda y que ha demostrado capacidad para presionar en la frontera.
El negocio detrás de la transferencia
Frente a la visión del dinero como regalo, existe un argumento empresarial: muchas compañías españolas y europeas obtienen beneficios sustanciales en Marruecos. El flujo de capital no es una donación, sino parte de un entramado de negocios que algunos consideran rentable. La cuestión es si ese beneficio privado compensa el coste público.
El análisis no encuentra un punto de equilibrio claro. Mientras unos sostienen que la «alianza» es un sumidero sin contrapartidas, otros defienden que el dinero genera retornos indirectos. El punto que queda sin respuesta es dónde está exactamente el beneficio para quien paga los impuestos. ¿Está pagando España por una alianza que solo beneficia a unos pocos?