El CIS da al PSOE una ventaja de 11 puntos sobre el PP
El barómetro de mayo del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) otorga al PSOE una ventaja de 11 puntos sobre el PP, en pleno goteo de causas judiciales que afectan a los socialistas. La encuesta, realizada durante la campaña de las elecciones andaluzas, muestra al PSOE con un 33% de estimación de voto frente al 22% del PP, según los datos filtrados. El sondeo se produce después de la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y la presunta trama para boicotear investigaciones, lo que ha reabierto el debate sobre la credibilidad del CIS y su director, José Félix Tezanos.
¿Casualidad o cocina?
Las críticas no se han hecho esperar. Varios analistas apuntan a que los datos del CIS no se corresponden con la realidad electoral: el PSOE apenas gobierna en ninguna comunidad autónoma, mientras que el PP controla la mayoría de los gobiernos regionales. "En el mapa de las generales, hay municipios donde el PSOE jamás ha obtenido más votos que el PP en toda la historia de la democracia", señalan desde el ámbito del análisis político. La sospecha de manipulación se refuerza con la coincidencia temporal de la encuesta con el estallido de nuevos escándalos judiciales. Para algunos, el CIS estaría preparando el terreno para un posible "vuelco electoral" orquestado desde el Gobierno, en connivencia con Correos, Indra y Telefónica, como ya se denunció en 2023.
El voto útil contra el ruido
Frente a las acusaciones de "pucherazo", una corriente de opinión defiende que la encuesta refleja el voto real del electorado. Argumentan que el "español medio" no da importancia a los escándalos de corrupción mientras su situación económica sea estable, y que el PP no ha sabido capitalizar el desgaste del Gobierno. "El acoso contra Sánchez ha sido tan descarado que ha generado simpatía", sostienen algunos. Además, recuerdan que el CIS suele acertar en las elecciones generales, aunque los resultados previos a los comicios de 2023 fueron contestados por todos los partidos. La clave estaría en la red clientelar del PSOE y la regularización de forasteros, que amplían su base de votantes.
Lo que ningún análisis termina de explicar es por qué, con estos diferenciales y una oposición desdibujada, el presidente Sánchez no convoca elecciones anticipadas. La paradoja de una ventaja de 11 puntos que no se traduce en urnas sigue sin respuesta, alimentando la teoría de que el CIS mide un voto potencial que nunca se materializa.
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