Encuesta anónima: la edad media ronda los 50 y el relevo no llega
Veinte años. Es lo que dice llevar dentro alguien que entró con 20 y acaba de cumplir 40. Su caso es la radiografía de una comunidad digital que discute de economía y que se ha atrevido a preguntarse cuántos años tiene: una encuesta anónima por rangos de edad, con un argumento tranquilizador para los veteranos —nadie sabrá quién marcó qué casilla.
Los datos son tercos. Aparecen 29, 36, 40 y 46 años (un mes antes de los 47). La estimación más repetida sostiene que la mayoría supera los 60 y que la edad media ronda los 50. La coletilla incomoda: «no trabaja ni la mitad». No hay forma de verificarlo. La muestra es mínima, autoseleccionada y nadie ha enseñado el escrutinio.
Qué revela un censo voluntario por tramos de edad
Una encuesta anónima por rangos no mide una población: mide a quien tiene ganas de contestar. El sesgo es evidente y, aun así, el patrón encaja con algo conocido: la audiencia que consume análisis económico en internet envejece más rápido de lo que se renueva. Los tramos altos se llenan sin pudor. El tramo 18-30 existe en el formulario, pero lo ocupa una sola persona.
Hay quien sostiene que la media real está cerca de los 40 y que el ruido de los más veteranos distorsiona la percepción. En contra pesa un argumento obvio: quien lleva dos décadas registrado suele ser también quien más escribe.
Felipe V, el sapo y la academia
Como casi siempre, la conversación derivó al chascarrillo: uno situó a un veterano como académico de la lengua en tiempos de Felipe V y otro respondió con la leyenda del primer Borbón, al que los relatos de corte atribuyeron croar y dar saltos por el jardín. Anécdota antigua, nula utilidad para calcular una media de edad. Útil, en cambio, para saber quién está al otro lado.
La encuesta sigue abierta. El rango más joven del formulario tiene un único ocupante, y ese ocupante cumple 30 años en doce meses.