El país ideal de la nostalgia: de Suiza a la España de los 80
La pregunta es tan vieja como la insatisfacción: ¿en qué país te habría gustado nacer o vivir? Si la respuesta dependiera del momento histórico, la mayoría elegiría un pasado idealizado o un rincón remoto del presente.
Entre las preferencias actuales, Suiza encabeza las listas por su estabilidad y calidad de vida. Noruega, Islandia y Finlandia también aparecen como opciones para quienes buscan despoblación y naturaleza. Pero hay quien mira atrás: la América profunda de los 50, con su idílica vida rural, o los Estados Unidos de los 90, antes de que la globalización cambiara el paisaje étnico de las ciudades.
España no escapa a la nostalgia. Algunos añoran la España de los 80, con industria propia y menos dependencia europea, antes de lo que consideran la "ruina" de las autonomías y la moneda única. Otros, sin embargo, ven el presente como un "infierno" del que habría que huir, aunque sin concretar un destino alternativo.
La opción más radical es Nueva Zelanda: un país estable, lejos de todo, con poca población. Una especie de desconexión total. Y luego está el que se conforma: "Elegí nacer en España; para la próxima vida, Noruega".
Nostalgia, síndrome de la hierba más verde o simple deseo de escapar. El país ideal es a menudo aquel que no existe o que ya no existe.