Perú: sueldo de 750$ pero la mitad se va: ¿dónde está el negocio?
El discurso oficial vende la emigración como una huida de la pobreza. Pero los datos desmienten el cliché. En Perú, un profesional con carrera y sueldo estable gana de media unos 750 dólares al mes. En paridad de poder de compra (PPP), esa cifra se duplica: el poder adquisitivo equivale a unos 1.500 dólares en Estados Unidos. Sin embargo, hay quien deja ese escenario para venirse a España, donde el salario medio apenas supera los 1.200 euros nominales y la inflación se ha comido el diferencial. ¿Es racional?
La paradoja de la migración cualificada
La teoría económica dice que la migración fluye de países con menor salario real a los de mayor salario real. Pero cuando se ajusta por PPP, muchos trabajadores peruanos con formación perderían poder de compra mudándose a España. Los alquileres en Lima son un 60% más baratos que en Madrid; la cesta de la compra, un 40% menos. Entonces, ¿por qué se van? La respuesta que emerge del análisis no es económica, sino de seguridad: violencia, extorsiones, inestabilidad política. Es decir, pagan con bienestar el precio de la tranquilidad.
El argumento del «lumpen» migrante
Hay quien sostiene que solo el «lumpen» o los muy ignorantes emigran desde Perú, porque el cálculo racional no lo justifica. Pero esto choca con la realidad de los perfiles que llegan: muchos son técnicos, universitarios, con carreras consolidadas. La decisión no es económica, sino existencial. Y al llegar a España, se topan con un mercado laboral precario y un coste de vida que no esperaban. El resultado: sobrecualificación y frustración.
El círculo vicioso de la inseguridad
Lo irónico del caso es que quien se va por inseguridad luego anima a otros compatriotas a venir, contribuyendo a que el país de origen pierda capital humano y el de destino gane presión sobre servicios públicos. El ciclo se realimenta. Mientras, los que se quedan en Perú con un sueldo de 750$ viven mejor de lo que muchos imaginan… si no les toca una extorsión.