Con el permiso de forocochesdenigrantes, youtube y demás redes, claro está.
Donde la maldad se viste de justiciera para acallar su verdadero fin: Proyectar sus miserias en un desfile incesante de juicios de valor donde la superioridad sarracena impostada es la moneda de cambio. Los muy fistros se protegen en el anonimato para convertir el debate en un linchamiento sistemático, convencidos de que señalar con sus dedos la falta ajena, los exonera de sus propias sombras. Aquí, la rabia compartida actúa como un anestésico; prefieren fijar la mirada en el pequeño y dulce Nando, antes que asumir la incomodidad de enfrentarse al espejo. Así se consolidan estos espacios, no como puntos de encuentro para construir o debatir, sino como refugios de desahogo donde el resentimiento se oculta bajo un falso velo de dignidad y el ruido termina sepultando cualquier atisbo de autocrítica.
Pd, No tienen dinero ni para comprar: el niño lunar: la imposición de nacer
Y en caso de tenerlo, prefieren gastarlo en el videojuego de esa ideología proge que después tanto critican por aquí.
Donde la maldad se viste de justiciera para acallar su verdadero fin: Proyectar sus miserias en un desfile incesante de juicios de valor donde la superioridad sarracena impostada es la moneda de cambio. Los muy fistros se protegen en el anonimato para convertir el debate en un linchamiento sistemático, convencidos de que señalar con sus dedos la falta ajena, los exonera de sus propias sombras. Aquí, la rabia compartida actúa como un anestésico; prefieren fijar la mirada en el pequeño y dulce Nando, antes que asumir la incomodidad de enfrentarse al espejo. Así se consolidan estos espacios, no como puntos de encuentro para construir o debatir, sino como refugios de desahogo donde el resentimiento se oculta bajo un falso velo de dignidad y el ruido termina sepultando cualquier atisbo de autocrítica.
Pd, No tienen dinero ni para comprar: el niño lunar: la imposición de nacer
Y en caso de tenerlo, prefieren gastarlo en el videojuego de esa ideología proge que después tanto critican por aquí.
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