La tasación de las joyas de Zapatero pasa de 50.000 a más de un millón
¿Cuánto valen las joyas que aparecieron en la caja fuerte del despacho de José Luis Rodríguez Zapatero en la sede de Ferraz? El propio ex presidente habría respondido con una horquilla modesta: entre 30.000 y 50.000 euros. Los peritos, en cambio, manejaron desde el primer momento cifras muy distintas. Ese salto —de la calderilla al patrimonio— es lo que ha convertido un registro rutinario en un problema mayúsculo. Los detalles del sumario empiezan a salir y no dejan bien parada a ninguna versión oficial.
Qué apareció dentro de la caja fuerte
El contenido no era precisamente un lote de bisutería. Dentro había más de un centenar de piezas: collares, pendientes, pulseras y varios relojes. Entre estos últimos, el análisis de imagen permite identificar modelos tipo Franck Muller y un Jaeger Le Coultre Reverso, este último por encima de los 9.000 euros si monta mecanismo mecánico. Pero el metal noble no era lo único relevante: en la misma caja aparecieron dos discos duros, cuyo contenido sigue bajo análisis. Lo que salga de ahí puede pesar más que el propio valor de las joyas.
La caja que el abogado no quería abrir
Uno de los episodios que más ha alimentado las sospechas tiene que ver con la negativa inicial a colaborar. El letrado de Zapatero se habría negado a abrir la caja durante el registro, obligando a la policía a recurrir a los GOIT, los especialistas en apertura de cajas fuertes. Ante la perspectiva de que la forzaran, el abogado terminó abriéndola por su cuenta. Detalles como este no prueban nada por sí solos, pero tampoco ayudan a sostener el relato de la normalidad.
Del «es poca cosa» al informe pericial
La cifra de más de un millón de euros no sale de un cálculo de sobremesa. Procede del análisis gemológico preliminar de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) y del encargo de tasación oficial que el juez instructor hizo a la casa de subastas Ansorena. En términos procesales, ese valor funciona como prueba pericial para acreditar la cuantía y la autenticidad de los bienes intervenidos. A la espera de un informe definitivo, la brecha entre lo declarado y lo tasado supera las veinte veces.
Las joyas que ya se lucían hace quince años
Hay un detalle que complica la tesis de la herencia familiar recién descubierta: un programa de televisión localizó varias de esas joyas en fotografías oficiales de Moncloa de hace más de quince años. Si las piezas se llevaban puestas en actos públicos —entre ellos unos Goya o una presentación de libro—, cuesta sostener que se ignoraba su existencia y su valor. La familia siempre defendió un estilo discreto. Las imágenes apuntan a lo contrario.
La pista de la red Plus Ultra
El sumario no se agota en la caja fuerte. Según las informaciones publicadas, Zapatero habría usado su propia casa como «espacio idóneo» para transmitir «instrucciones de mayor sensibilidad» a la llamada red Plus Ultra. El nombre se cruza con una trama de comisiones por hidrocarburos y, según distintas fuentes, con el rastro de una mina entregada como pago. Ninguno de estos extremos está declarado probado: forman parte de una investigación en curso y de las hipótesis que maneja la acusación.
La cifra que nadie pone por escrito
Oficialmente, lo de la caja fuerte es poca cosa: unas piezas sin apenas valor. Extraoficialmente, es un patrimonio de siete cifras con dos discos duros de propina. La verdad, como casi siempre en estos sumarios, acabará dependiendo de quién firme el informe. De momento, lo único claro es la diferencia entre lo que se declara y lo que aparece. Y esa, por lo general, no se declara.