En 2008 hice una monografía sobre los vehículos a hidrógeno para la uni. Shell estaba instalando hidrogeneras para autobuses públicos en Finlandia, había prototipos de aviones a celda de hidrógeno, barcos... era el momento y llegó la gran crisis. Nada ha mejorado. No tengo esperanzas de que suceda al menos en lo que me queda de vida, si bien coincido en que es el mejor vector energético disponible.
Mi predicción es que el coche a baterías va a dominar el mercado al menos por varias décadas, y como mucho se negociarán estándares tecnológicos para hacer más fácil la experiencia de usuario. Por ejemplo que las baterías sean fácilmente intercambiables y le pertenezcan a las compañías, teniéndolas tú en comodato: se te agota la carga? Vas a la estación de carga, tu pack agotado es retirado y te instalan otro cargado. Sería hasta más rápido que llenar el depósito de combustible. Esto ya se hace en países asiáticos con scooters.
Tecnológicamente no es difícil de hacer (las automotrices ya han tenido que adaptar sus motores a combustibles estandarizados y normados), en términos de negocios tampoco es difícil de lograr (hasta Apple ha sucumbido frente al USB-C). El obstáculo a superar sería la disponibilidad de litio suficiente, pero si hay mercado la tecnología va a seguir avanzando, como siempre sucede. Quién sabe, quizás un día el litio se acabe y ahí sí decidan que es momento de volcarse al hidrógeno.