Elisa Mouliaa, exafiliada de Podemos, deplora pagar 19.000€ de IRPF y la red se ceba
La influencer y exrelacionada con Íñigo Errejón ha puesto en el centro del debate fiscal su propia declaración de la renta. Según los datos que ella misma habría aireado, su ingreso bruto ronda los 55.000-65.000 euros anuales, y la factura con Hacienda asciende a unos 19.000 euros. Tras impuestos, le quedan entre 36.000 y 46.000 euros líquidos.
La cifra no es baladí. Para un asalariado medio español, que ronda los 30.000 euros brutos, pagar 19.000 euros de IRPF sería impensable. El tipo efectivo ronda el 30%, dentro de lo normal para ese tramo. Pero el escarnio público no viene tanto por la cuantía como por el pasado de la propia Mouliaa: una trayectoria ligada a Podemos, el partido que hizo de la presión fiscal a las rentas altas su bandera.
"Era progre hasta que le tocó pagar impuestos", resume una corriente del análisis popular. El contraste entre el discurso y la queja personal ha desatado la ironía: quienes antes defendían un IRPF progresivo ahora denuncian lo que pagan. La paradoja no es nueva, pero este caso concreto, con nombres y cifras, ilumina la distancia entre la teoría política y el bolsillo propio.
Con 19.000 euros de IRPF, Mouliaa se sitúa en el 15% de los declarantes que más aportan. No es una renta altísima, pero sí suficiente para que el fisco se lleve una parte significativa. La pregunta que flota es si su malestar refleja una conciencia fiscal tardía o simplemente el coste de haber militado en un partido que ahora parece olvidar.