Elisa Mouliaa: la orden de arresto que la espera en Barajas
La influencer y tertuliana Elisa Mouliaa ha protagonizado un nuevo capítulo en su particular pulso con la Justicia. En una entrevista emitida por Cuatro, rompió a llorar mientras aseguraba que se presentará voluntariamente en el aeropuerto de Barajas a finales de julio para ser detenida. La escena, que ya circula en redes, ha reabierto el debate sobre la presunción de inocencia, el uso de la violencia de género como escudo y la desigualdad ante la ley.
Según la información que ha trascendido, Mouliaa se enfrenta a una orden de búsqueda y captura después de haber incumplido en tres ocasiones su obligación de comparecer ante el juzgado. La defensa de la influencer alega que padece fobia y trauma por el proceso judicial, motivo por el que no habría acudido a las citaciones. Sin embargo, sus declaraciones públicas, en las que califica la situación de «violencia del juez patriarcal», han generado un intenso malestar entre quienes consideran que está utilizando su condición de mujer para eludir la ley.
La paradoja alcanza su punto álgido cuando se observa que Mouliaa ha seguido realizando su trabajo desde Dubai, donde reside, publicando imágenes en bañador desde una piscina. Mientras tanto, en España se tramita su detención. La pregunta que muchos se hacen es cómo una persona que esquiva la Justicia puede mantener semejante perfil público sin consecuencias inmediatas.
El vídeo que lo cambió todo
Las imágenes de la entrevista muestran a Mouliaa visiblemente afectada. Entre lágrimas, repite que es víctima y que el sistema la persigue. El momento ha sido comparado con otras intervenciones similares de figuras públicas que han recurrido al llanto como estrategia de comunicación. Algunos analistas ven en su actitud un intento de movilizar a la opinión pública a su favor, mientras que otros señalan que, lejos de eso, ha conseguido el efecto contrario: incrementar el rechazo hacia su figura.
Lo cierto es que la estrategia de victimización contrasta con las acusaciones que pesan contra ella. Según las fuentes disponibles, Mouliaa habría presentado una denuncia falsa en el pasado, lo que agrava su situación judicial. Ahora, al negarse a comparecer, se ha ganado una orden de arresto que se ejecutará en cuanto pise territorio español.
¿Por qué Barajas y no otra entrada?
La decisión de Mouliaa de anunciar que entrará por Barajas ha sorprendido a propios y extraños. Existen otras vías para acceder a España desde Dubai, como los aeropuertos de París o Lisboa, que permitirían evitar el control de pasaportes en el que saltaría la alerta. Que la influencer haya señalado expresamente el aeropuerto madrileño ha sido interpretado como un gesto de desafío o, simplemente, como una muestra de ligereza a la hora de afrontar las consecuencias.
Sea como fuere, la situación pone de relieve la paradoja de un sistema judicial que, al mismo tiempo, persigue a una persona que se declara incapaz de acudir a los juzgados por motivos de salud mental. Mientras su abogada –una figura que también ha generado controversia por su estilo directo– prepara la defensa, el reloj corre hacia la detención anunciada.
El caso de Mouliaa, más allá de la anécdota televisiva, plantea preguntas incómodas sobre el trato diferenciado que reciben ciertos perfiles públicos ante la Justicia. Con cada lágrima en pantalla, se enciende un debate que no parece tener fin.