El peritaje que dinamita el caso Errejón-Mouliaá: «pocas luces» y depresión
El informe pericial del doctor Cabrera ha irrumpido en el centro del litigio entre la actriz Elisa Mouliaá y el político Íñigo Errejón. Cabrera, psicólogo forense con décadas de experiencia, afirmó ante el juez que Mouliaá «no es una mujer particularmente inteligente» y que presenta «depresión, irritabilidad, obsesión, falta de sueño y pensamientos recurrentes». Sus declaraciones, recogidas en enero de 2025, han reabierto el debate sobre la credibilidad de la denunciante y la estrategia de la defensa.
El contexto judicial: de la denuncia a la querella
Mouliaá denunció a Errejón por un presunto delito que no se ha especificado en las fuentes disponibles, pero que la defensa del político considera una acusación falsa. Errejón, exdiputado de Podemos y Sumar, respondió con una querella por calumnias. El juez instructor ordenó la comparecencia de la actriz, quien inicialmente no acudió, alegando problemas de salud mental y ofreciéndose a declarar por videollamada. La negativa del juzgado a aceptar esta fórmula desencadenó una orden de detención, que llevó a Mouliaá a regresar voluntariamente a España tras una breve estancia en Dubái. En su regreso, la actriz acusó al magistrado de prevaricación.
El peritaje del doctor Cabrera, solicitado por la defensa de Mouliaá, ha sido la pieza clave para sostener su estado mental. Cabrera describió a la actriz con «pocas luces» y «poca agilidad mental», lo que, según su criterio, la hace vulnerable pero también descarta que haya actuado con un «lucro económico» o motivos espurios. La declaración del perito ha generado un intenso debate sobre su imparcialidad: Cabrera, mediático y conocido en los platós televisivos, tiene una larga trayectoria en la escena pública.
Reacciones y divisiones en el análisis
Las interpretaciones del informe se han polarizado. Por un lado, hay quienes consideran que el diagnóstico de Cabrera exculpa a Mouliaá de simular una denuncia, al atribuir su comportamiento a un trastorno real. Por otro, se argumenta que el propio peritaje puede ser usado para desacreditar a la denunciante, al presentarla como mentalmente frágil y poco fiable. El hecho de que el doctor Cabrera se involucre en un caso con enorme repercusión mediática no ha hecho sino añadir escepticismo.
El horizonte procesal: ¿y ahora qué?
La causa sigue abierta. Errejón ha solicitado que Mouliaá comparezca quincenalmente, mientras que la actriz ha anunciado que recurrirá la orden de detención y la negativa a la videollamada. El juez deberá decidir si el peritaje de Cabrera es suficiente para acreditar la inimputabilidad o si, por el contrario, sirve para apuntalar la querella por calumnias. Lo que está claro es que el caso ha trascendido lo judicial para convertirse en un ajuste de cuentas político: la figura de Errejón, ya tocada tras su dimisión de Sumar por «conductas reprochables», se enfrenta a un nuevo testigo incómodo.