El TJUE avala la amnistía: Puigdemont, un paso más cerca de volver
El Tribunal de Justicia de la UE ha dado su visto bueno a la ley de amnistía, despejando el primer gran obstáculo legal para el regreso de Carles Puigdemont. La paradoja: una norma aprobada como condición política para investir a Pedro Sánchez, sin consultar a la justicia europea, supera el filtro del derecho comunitario. Los jueces de Luxemburgo consideran que la ley no atenta contra los intereses financieros de la UE ni contra la directiva antiterrorista.
¿Qué implica el fallo del Tribunal de la UE?
La respuesta a las cuestiones prejudiciales planteadas por el Tribunal de Cuentas y la Audiencia Nacional confirma la opinión del abogado general de noviembre. La ley, defendida por ERC y Junts como moneda de cambio, queda validada en su vertiente europea. Sin embargo, el camino judicial no termina aquí: el Tribunal Supremo deberá pronunciarse sobre si la malversación de fondos públicos atribuida a Puigdemont queda cubierta por la amnistía. Como señalan algunos análisis, la clave está en si el uso de dinero público para «su proyecto» se considera delito excluido.
Reacciones y dudas sobre la aplicación práctica
Mientras unos celebran la decisión como un golpe a la «judicatura mesetaria» y pronostican fiestas en los batzokis, otros recuerdan que la amnistía exige una condena previa para ser aplicada. La pregunta que sobrevuela es si el PSOE y el independentismo han calculado mal los tiempos: sin una sentencia firme, la detención al cruzar la frontera sigue siendo un riesgo. El debate sobre la relevancia actual de Puigdemont también emerge – algunos sostienen que Junts ha perdido peso frente a Aliança, y que su regreso no alteraría el tablero.
¿Fin de la vía europea o solo un respiro? La decisión del Supremo dictará sentencia. Y con ella, el coste político y económico de la amnistía para un Gobierno que la negoció a toda prisa.