El sueldo medio no llega para una casa de 75 m² en la mayor parte de Europa
La promesa de que un empleo estable y un salario medio bastan para acceder a una vivienda digna se ha roto. Un estudio académico publicado en septiembre de 2026 concluye que el 70% de los europeos vive en zonas donde ni siquiera una hipoteca a 30 años permite comprar una casa de tamaño estándar. La noticia, firmada por Denisse López en El País, ha reabierto el debate sobre la burbuja inmobiliaria y la pérdida de poder adquisitivo.
Los datos son contundentes: el precio de la vivienda ha crecido muy por encima de los salarios durante más de una década. Mientras tanto, la estrategia de las familias españolas de comprar en propiedad para heredar se ha revelado como un colchón frente a la crisis, mientras que en el norte de Europa el alquiler masivo deja a los inquilinos en una posición vulnerable. Hay quien sostiene que la solución pasa por más construcción y liberalización del suelo; otros apuntan a la necesidad de intervenir el mercado con políticas de vivienda pública. La realidad es que, con los precios actuales, el acceso a la propiedad se convierte en un privilegio de pocos, y la famosa frase «no tendrás nada y serás feliz» se acerca peligrosamente a la realidad.
La tendencia no parece revertirse a corto plazo. Si los salarios no acompañan y los precios siguen subiendo, la brecha se ampliará. La pregunta es si los gobiernos europeos tendrán la voluntad política de intervenir antes de que la vivienda se convierta en un lujo inalcanzable para la mayoría.