El PSOE cambia de bando y apoya la nacionalidad saharaui que antes rechazó
Hace año y medio, el PP apoyaba la concesión de nacionalidad española a los saharauis nacidos bajo administración española y el PSOE se oponía. Este martes, los papeles se han invertido: los socialistas, en pacto con Sumar y la izquierda, han aprobado en ponencia un texto que allana el camino para reconocer la nacionalidad a unos 200.000 saharauis. La proposición, que ahora irá a comisión y previsiblemente al Pleno antes del verano, contó con la abstención de Junts y el rechazo de PP y Vox.
Un giro de 180 grados en plena polémica por la 'Ley de Nietos'
El cambio de posición del PSOE no ha pasado desapercibido. Críticos señalan que la iniciativa responde más a un cálculo electoral que a una reivindicación histórica, y recuerdan que el Gobierno actual mantiene relaciones tensas con Jovenlandia. El propio PP, que antes apoyaba la medida, ahora la rechaza argumentando que se hace en el peor momento diplomático posible. La cifra de 200.000 potenciales nuevos nacionales, en un país con presión migratoria, añade leña al fuego.
El precedente de Guinea Ecuatorial y la sombra de Jovenlandia
Algunos análisis apuntan a que el Sahara no sería el único caso: la posibilidad de extender la nacionalidad a guineanos también se menciona, dado el vínculo colonial. La cuestión de fondo es si España puede permitirse este gesto sin una crisis abierta con Rabat, que sigue considerando el Sahara como propio. La abstención de Junts, clave para la tramitación, sugiere que el independentismo catalán busca evitarse problemas diplomáticos propios.
El resultado es incierto. Lo que parecía un debate técnico sobre deuda histórica se ha convertido en un pulso político con consecuencias geopolíticas. Mientras tanto, los 200.000 saharauis esperan una respuesta que, por ahora, depende de un Congreso dividido y un calendario ajustado.