El Tesoro de EEUU avisa a Sánchez: China es «como cortarte el cuello»
El secretario del Tesoro de Estados Unidos,
Scott Bessent, advirtió a Pedro Sánchez de que acercarse a China le saldría caro: en palabras recogidas por la prensa, «sería como cortarte el cuello». La frase ha corrido como la pólvora. Y tiene una arista que casi nadie mira de frente. Quien la pronuncia no es un funcionario gris de despacho: es el hombre que hace tres décadas estuvo en la sala donde se desplomó una moneda europea.
La advertencia llega en plena ofensiva arancelaria de la administración Trump y con el Banco de España ya preparando una rebaja de su previsión de crecimiento por culpa de los aranceles. El Gobierno español sostiene que la negociación sigue abierta. El resto es geopolítica servida en formato tuit.
¿Quién es Scott Bessent y por qué su currículum da para un chiste
Antes de ser secretario del Tesoro, Bessent trabajó para
Brown Brothers Harriman y para el fondo de George Soros, donde dirigió su oficina de Londres. En ese puesto fue, según los datos que circulan sobre su biografía,
miembro destacado del grupo que apostó con éxito contra la libra esterlina en 1992. La crisis del Miércoles Negro. Un hombre que se forró apostando a que una divisa se hundía ahora advierte a otro de que un mal movimiento comercial es un corte en el cuello. La ironía no ha pasado desapercibida: medio país ha recordado el currículum del mensajero antes que el mensaje.
Drenar el pantano, decían. Con este currículum, algunos se han permitido la broma fácil.
La visita a China y la ofrenda que incendió las redes
El viaje de Sánchez a China incluyó una parada de alto valor simbólico: una ofrenda floral en el Mausoleo de
Ho Chi Minh, el dirigente vietnamita que combatió a Estados Unidos. La imagen se viralizó de inmediato y alimentó la tesis del gesto calculado. No todo el análisis va por ahí. Una parte sostiene, con datos de calendario, que
la visita estaba fijada desde hacía meses y que no responde a la guerra arancelaria de las últimas semanas. Sobre esa base se discute si el problema es la decisión o el simple
timing: llegar a Pekín justo cuando Washington aprieta convierte cualquier foto en un mensaje.
El detalle curioso lo firma la hemeroteca. Hay quien ha rescatado unas declaraciones de
Francisco Franco sobre Ho Chi Minh en las que le confería un «crédito de patriota». La historia, como casi siempre, es más incómoda que el titular del día.
Aranceles, moratoria de 90 días y el recorte del Banco de España
En paralelo a la polémica, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, se reunió en Washington con Bessent. Su lectura fue que se confirma
la puerta abierta a la negociación y subrayó la moratoria de
90 días que EEUU ha concedido antes de aplicar algunos aranceles. El propio Banco de España, vía Escrivá, ha anunciado que revisará a la baja su previsión de crecimiento por el impacto de los aranceles. La película no es solo diplomática: hay PIB en juego. Quien mire solo el tuit de la amenaza se pierde la mitad del problema, que es que la economía española exporta a un mercado que ahora se ha vuelto imprevisible.
Ceuta, Melilla y el frente marroquí que nadie quiere abrir
El giro hacia Pekín ha reavivado un viejo fantasma: si España se aleja de Washington, ¿quién cubre el flanco sur? En el análisis más sombrío se apunta a
Ceuta, Melilla, Lanzarote y Fuerteventura como las plazas donde se mediría cualquier pulso con Marruecos. El razonamiento que circula en el hilo es que Marruecos, señalado como principal amenaza, actúa de la mano de EEUU, que ya apuntó a la propuesta marroquí para el Sáhara Occidental. Alinearse con China resolvería poco de ese frente. Otra corriente replica que la amenaza lleva años encima de la mesa y que ningún marco se ha movido por el viaje.
Aquí nadie regala nada, resume la postura más repetida.
El socio chino que ya se llevó las fábricas
A quien celebre el acercamiento le llueve un argumento incómodo, que recuerda los fabricantes y comercios españoles que, según ese relato, cerraron cuando la importación masiva de productos chinos arrasó sectores enteros. La deslocalización, sostiene ese argumento, ya ocurrió y lo hizo contra el empleo industrial. El cálculo completo de sectores afectados da para un informe que ningún titular recoge. Nadie sostiene que China venga a invertir por cariño: se le atribuye un interés estratégico por situarse en un país con puente hacia América Latina y África. A cambio, se especula, acuerdos que rara vez se firman en beneficio del país receptor.
La ofrenda, los aranceles y el aviso del Tesoro se cruzan en un mismo atasco. Con el Banco de España rebajando previsiones y la UE entera en el punto de mira de Washington, la pregunta no es si el gesto de Sánchez fue valiente o temerario. Es cuánto tarda en traducirse en cifras que se noten en la nómina.