Como dije en el mensaje anterior, tengo por aquí un clima bastante fresco. No tuve más remedio que poner en parte de la huerta un invernadero construido con tubos de galvanizado y plástico de 800 galgas. En invierno, dentro del invernadero, el agua que tengo en bidones para regar se hiela con alguna frecuencia, a veces tengo que llevarla desde una fuente. Ahora mismo tengo plantas resistentes como lechugas, escarolas, acelgas, espinacas, perejil, lombardas, coles de Bruselas, hierba estrella, apio de raíz, rúcula y puerros. Fuera no puedo tener nada, solo salen canónigos, pero esos son silvestres.
Para poder tener semilleros de tomate, recogí unas puertas balconeras y unas ventanas en el punto limpio, las uni sobre una base de vigas de madera tratada, en en suelo puse una malla de acero electrosoldada, luego distribuí una capa de espuma de poliuretano y encima de ésta unas chapas de aluminio. Se cierra con otra puerta de cristal gracias a que las bisagras coinciden con las de una de las paredes. Cuando preveo que puede helar tapo la urna con una manta vieja y una estera. Hasta últimos de abril no planto tomates en el invernadero y un mes más tarde en el exterior.
Las semillas las germino dentro de casa, en un trapo limpio o papel de cocina, porque sino tardan una eternidad en desarrollarse. En cuanto asoma un poco la raíz van a las bandejas de alvéolos.
Esta es la experiencia que tengo yo, por si pudiera ser útil.