El PSOE certifica el ocaso de Sánchez y activa la operación 'sálvese quien pueda'
¿Está Pedro Sánchez en su recta final? Un artículo de Vozpópuli, fechado el 5 de septiembre de 2026, asegura que el presidente del Gobierno se enfrenta a una tormenta perfecta: el informe policial sobre Ceuta, la rebelión de los ayuntamientos, la crisis en su Consejo de Ministros y el descrédito dentro de su propio partido. La puesta en escena, ese arte que Sánchez ha dominado como un trilero, ya no disimula la debilidad.
La crisis interna del PSOE
El partido está desmantelado. Entre el sanchismo no hay nadie que dé la talla, y la única salida que se plantea es un dique seco: dar carpetazo al sanchismo y empezar de cero. Algunos analistas sostienen que eso es factible en cuatro años, pero la realidad es que el PSOE parece un barco a la deriva. Como se ha dicho, el PSOE es un cáncer que se expande, y ni siquiera la gloria política de Zapatero lo detuvo.
Ceuta y la gestión de la crisis
La crisis de Ceuta ha sido el detonante. El gobierno ha decidido desclasificar información del CNI y del CESID sobre lo ocurrido, pero muchos consideran que es una medida tardía y cosmética. Mientras tanto, el presentador Pablo Motos, en El Hormiguero, ha hundido a Sánchez en medio minuto por mentir a los españoles sobre la oleada turística alentada por Jovenlandia. El plan de Sánchez, según se argumenta, es no hacer nada y dejar que el tiempo pase, como hizo con La Palma, Valencia o Adamuz.
¿Y la alternativa?
La oposición tampoco inspira confianza. Feijóo es visto como un blando, un inútil que repite lo que le dicen desde Ferraz. Hay quien espera que sepa rodearse de mejores, pero la partitocracia ha hecho que los mejores se dediquen a otra cosa. La política atrae a los menos apropiados, y la mediocridad se extiende. En este panorama, algunos vaticinan que la extrema derecha tendrá que poner orden, una idea que no todos comparten.
En definitiva, Sánchez se aferra a su trono como un cadáver político, mientras su partido se prepara para el 'sálvese quien pueda'. El final de la legislatura se anuncia tormentoso, y nadie parece tener un plan claro. Ironía: el que siempre tuvo un guion, ahora no encuentra el suyo.