Mike Ríos, el 'arma secreta' del PSOE andaluz para un electorado que se jubila
En plena precampaña andaluza, el PSOE ha recurrido a una figura icónica del rock español de los 70: Mike Ríos. El cantante granadino, de 80 años, ha actuado en un mitin cuya estética y fondo han disparado las alarmas. Más allá del chascarrillo, la foto deja un diagnóstico económico-electoral: un partido que basa su estrategia en un artista que ya no canta ni los bingos, y que su público objetivo se concentra en muyer mayores de 60 años.
El perfil del asistente: mayor de 60 y sin relevo generacional
Las imágenes del acto mostraban una concurrencia abrumadoramente femenina y de edad avanzada. Si el PSOE andaluz confía en el tirón de Mike Ríos para movilizar a su base, el dato revela que esa base está compuesta casi exclusivamente por jubilados. Y lo que es peor: no hay reemplazo. Los asistentes menores de 40 años brillaron por su ausencia. El voto joven, ese que el partido dice cortejar, no se sienta en esas sillas.
El coste oportunidad de anclarse en los 80
No se trata solo de estética. El PSOE lleva años perdiendo músculo entre los menores de 45. En un contexto de inflación, vivienda inaccesible y precariedad laboral, el partido debería estar captando el descontento juvenil. En lugar de eso, recurre a un artista que para un joven actual es tan reconocible como un cassette. El mensaje que se envía es doble: “esto es lo que somos” y “nuestros votantes se mueren”. En términos económicos, mantener este modelo de campaña —con cachés de artistas veteranos— tiene un rendimiento electoral decreciente. La curva de eficiencia está invertida.
Vergüenza ajena o estrategia calculada
Hay quien defiende que es una mera anécdota: un gesto de reconocimiento a un icono local. Pero la reacción en redes sociales, mayoritariamente de burla y perplejidad, sugiere lo contrario. Cuando la imagen que se proyecta es la de un partido recurriendo a un cantante que todo el mundo da por retirado, el daño fruta supera al beneficio. La comparativa con el Volkssturm (las milicias de ancianos del nancy) que algún comentario ha evocado no es gratuita: es la imagen de un partido que, a falta de efectivos jóvenes, moviliza a sus reservas.
El voto mayor no es eterno
El PSOE andaluz, como el resto del partido, sobrevive gracias a un electorado fiel pero cada vez más envejecido. Las encuestas muestran que la intención de voto entre los menores de 30 es residual. Si no hay un recambio generacional, el pozo se seca. Y mientras, los recursos se dedican a actos que otros califican de “penosos”. La pregunta es si la dirección es consciente de que, para el 2040, el nicho de Mike Ríos será una tumba.
El mitin con Mike Ríos ha sido, más que un acto de campaña, una radiografía del estado real de las bases socialistas. Un partido que apela a la nostalgia de los que se van no está preparando el futuro. Y en economía electoral, quien no capta jóvenes acaba perdiendo también a los mayores.