Fico se suma a Meloni y carga contra la laxitud migratoria de la UE
El primer ministro eslovaco, Robert Fico, ha irrumpido esta semana en el debate sobre Ceuta con un mensaje que no deja indiferente. En sus redes sociales, Fico respaldó a España, se sumó a la iniciativa de Giorgia Meloni –que pide una respuesta firme de las instituciones de la UE– y descartó que expulsar a España del espacio Schengen sea la solución. El político carga contra los gobiernos «laxos» en materia de inmigración ilegal, una crítica que sitúa el foco en el corazón de la UE.
La hipocresía que todos ven
La reacción en el análisis político no se ha hecho esperar. La tesis de la hipocresía europea cobra fuerza: durante años, mientras la presión migratoria golpeaba a España e Italia, Bruselas miraba hacia otro lado. Ahora que el flujo alcanza a países del centro y del este, todos reclaman mano dura. Fico, lejos de ser un santo, ha encontrado un filón electoral en un tema que mueve votos en todo el continente.
El factor marroquí
El otro gran eje del debate apunta a Marruecos. Según informaciones publicadas por The Telegraph, los servicios de inteligencia occidentales sospechan que el país magrebí ayudó intencionadamente a que 60.000 personas cruzaran ilegalmente a Ceuta para presionar a España. La hipótesis, no confirmada, convierte la crisis en un pulso diplomático más que migratorio.
Italia, espejo de contradicciones
Italia, por su parte, ejerce de espejo cóncavo: lleva años sufriendo la presión en Lampedusa, pero eso no le ha impedido dar lecciones. Mientras tanto, el gobierno español se agarra a la defensa de las fronteras y al diálogo con Rabat, sin mencionar el elefante en la habitación: la falta de una política común europea.