Costco vende el pollo asado a 4,99 dólares desde 2009
Pocas cosas en la economía estadounidense han sido tan estables como el pollo asado de Costco: 4,99 dólares desde 2009. En la misma tienda, el pollo crudo que tiene al lado cuesta 7 dólares. Lo cocinado, más barato que lo crudo. La primera reacción es pensar en un error; la segunda, en una estrategia.
La explicación más repetida es que el crudo es más grande y de mejor gama, así que la comparación no es justa. Pero el precio del asado no responde a la materia prima. Es el ejemplo perfecto de producto reclamo: se asume pérdida en el pollo para que el cliente se deje 400 dólares en el carrito. El empleado lo reconoció sin ambages: lo mantienen así a propósito.
La paradoja del pollo crudo más caro que el asado
Un pollo asado entero, dorado y sazonado, por 4,99. A su lado, el crudo, pálido y sin hacer, a 7. El asado pesa poco más de 1,36 kilos, así que el precio por kilo tampoco es una ganga absoluta. El misterio se disuelve cuando se mira el ticket completo. Hay quien recuerda al señor feudal que bajaba el precio del arroz en un invierno duro y ganaba un santuario; Costco hace lo mismo cada día con pollo y no se lo cuenta a nadie.
La comparación española
En España, un pollo asado de tamaño similar no baja de 9 euros; el pollo crudo en Alcampo se paga a 3,5 euros el kilo. La distancia con el precio en dólares es enorme. La lógica, sin embargo, es la misma: el producto reclamo se financia con el resto de la compra. La inflación acumulada desde 2009 no ha podido con el pollo de Costco; de momento, el ticket completo es el que paga la diferencia.
Si la presión de costes sigue apretando, algo tendrá que ceder: el tamaño, el precio o el margen de todo lo demás. Lo más previsible es que el pollo siga a 4,99 y que sea el resto del supermercado el que se ajuste. El pollo, al fin y al cabo, es solo la carnada.