El hilo pasa del cartel con IA a cerrar RTVE y al 15M
La acampada ha desaparecido del hilo. En unos pocos mensajes se pasa del cartel —quién lo ha hecho, si es falso, en qué color va cada línea— a discutir el 15M y a listar recortes institucionales, incluido cerrar RTVE. Nadie vuelve a preguntar por las carpas.
Arranca con una pregunta que se queda sin respuesta: a qué hora es el show de los titiriteros o la batukada. Sigue con el cartel. Uno dice que está hecho con IA capitalista. Otro lo da por falso: ni siquiera pide jabón. Y a partir de ahí, el cartel se audita palabra por palabra, como si fuera un contrato.
Qué se ha sabido
Del cartel se desmenuzan detalles materiales. Un participante señala que la palabra jabón aparece escrita aparte, al final, y que
se nota que no estaba en el plan inicial. Añade que lo de esterillas, sacos y tiendas va en otro color, porque lo habrá puesto algún despistado. Otro apunta que la leche le parece poco vegana. Y un tercero sostiene que el cartel es falso: ni pide jabón, y a quien no le gusta el agua es a los gatos.
Lo único con horas es el evento de las 20, anunciado como fiesta y cena, y un show a las 8 del que alguien se descuelga: se iba a apuntar y pasa. También circula una cifra de pensiones,
3.000 euros al mes en 14 pagas, para hablar de gerontocracia.
La idea de que hay una ocasión perdida aparece de refilón: alguien sostiene que se está dejando pasar la oportunidad de convocar una concentración en Sol, limpiar la basura y conquistar la calle. Enfrente, el que dice que no se ve en un sitio de esos. Y el programa, por lo demás, se resume en una lista que a otro le parece rutinaria: yoga, talleres, pancartas, batukadas, acampada.
El hilo salta a otra cosa. Uno pide
cadena perpetua para los corruptos y requisar bienes; a cambio, pagarles el triple y reducir el
70% de políticos. De ahí sale una lista: cerrar diputaciones, cerrar
7.700 ayuntamientos, cerrar RTVE y las autonómicas, digitalizar con
2.000 ingenieros e IA, cruzar bases de datos y dejar
1 proveedor en lugar de 17.
Contra eso aparece un enlace:
las cuentas de RTVE según El Economista. Quien lo trae sostiene que son
1.220 millones «mejor gastados» y que el resultado contable, con la revalorización de los inmuebles, supera los
55 millones. Remata con que a RTVE le viene bien que los pisos estén por las nubes.
Dónde está la bronca
El choque no es la acampada. Es quién montó el 15M. Un participante defiende que aquello era apolítico de verdad y que, en cuanto alguien proponía ideas liberales o conservadoras, le callaban. Otro lo corrige: la apoliticidad duró una semana, el tiempo del germen, y después llegaron los reconvertidos de IU, que fueron quienes organizaron todo. Recuerda que una semana antes hubo un intento de IU en la plaza y les echaron.
Un tercero pone su pueblo como caso: el 15M formó un grupo pequeño de jóvenes, lo lideraba un chaval, informático o algo así; llegaron los de Podemos, tomaron las asambleas con las manos arriba y en un mes no se supo más de él.
Movimiento desactivado. En las siguientes municipales, añade, salieron varios concejales.
La segunda bronca es el ajuste. Cerrar RTVE se discute de frente: el que propone el recorte recibe la respuesta de dónde se informa la gente entonces, y el argumento de que son los 1.220 millones mejor gastados. Alguien responde con los
266 senadores como ejemplo de institución que no hace nada.
Y sobre la acampada, la predicción incómoda: no dura más de dos meses, porque el 15M solo funcionó cuando llegaba el calor.
Qué cambia respecto a antes
Que la plaza ha dejado de ser el tema. El hilo ya no discute carpas ni convocatorias: discute el 15M como precedente y el tamaño del Estado. El cartel pasa de ser objeto de burla a texto que se revisa línea por línea, con la sospecha de que está hecho con IA y de que alguien metió cosas de última hora.
También cambia el ánimo de los que venían a apuntarse. Uno se descuelga del show de las 8 y lo dice sin más. Otro pregunta en broma si la cena de las 20 termina en fiesta y si habrá tienda para la intimidad. Nadie le contesta.
Un participante se descuelga con un comentario despectivo sobre las jóvenes que irían a la plaza. No lo desarrolla nadie más y el hilo sigue a lo suyo.
Las cuentas y los pronósticos que se dejan caer
Un cálculo circular:
trillones de horas cotizadas en la acampada. Nadie lo desarrolla. Otro apunta que en este país todo el mundo quiere algo de la administración. Y uno remata que los que más piden son los que menos aportan y encima son los que mandan.
Sobre fechas, dos apuestas: elecciones en seis meses, con «superdomingo en marzo», y la idea de que hace falta recuperar voto ya. Enfrente, el que se lo toma a chufla: ningún acampado está despierto a las 10 de la mañana un domingo. Y la anécdota del que ganó la primitiva y salió corriendo, que otro convierte en feliz multipropietario pidiendo avales.
Ahí se queda. Sin cartel verificado, sin carpas confirmadas y con el 15M otra vez en medio.