El ático de Chamberí: una compra de seis millones que incomoda hasta al PP
La Comunidad de Madrid compró en abril un ático de casi 500 metros cuadrados en el distrito de Chamberí, valorado en seis millones de euros, para instalar presumiblemente el despacho de Isabel Díaz Ayuso mientras se reformaba la Puerta del Sol. La operación, realizada a través de la agencia pública Planifica Madrid, se conoció esta semana y ha desatado una polémica que el gobierno autonómico no ha sabido cerrar. Veinticuatro horas después de la filtración, el Ejecutivo anunció que vendería el inmueble y destinaría lo recaudado a las víctimas de los incendios. El giro, lejos de tranquilizar, ha reforzado las sospechas.
La prensa conservadora exige respuestas
Lo más llamativo del caso es que los críticos no están solo en la izquierda. El Mundo y ABC, diarios tradicionalmente afines al PP, han publicado editoriales exigiendo que Ayuso dé explicaciones. «Una operación extraña que Ayuso está obligada a explicar», titulaba El Mundo. ABC hablaba de «malestar en el PP» por la crisis desatada. Y la guinda la puso Cayetana Álvarez de Toledo, diputada del PP, cuando al ser preguntada por Natalia Junquera en El País si había entendido lo del ático respondió escuetamente: «No, todavía no». Un dardo que no podía venir de otra bancada.
Las sospechas que se acumulan
La justificación oficial de que el ático serviría de despacho temporal no se sostiene: es un inmueble residencial con 200 metros cuadrados de terraza, sin uso institucional posible. Además, el ático está enfrente de la casa de la madre de Ayuso, y meses antes su pareja, Alberto González Amador, había puesto a la venta sus dos áticos, adquiridos presuntamente con beneficios obtenidos en negocios con Quirón y las mascarillas. Para algunos analistas, la secuencia completa encaja con un intento de transferir el ático a Ayuso a precio cero. Otros lo consideran una «torpeza mayúscula» sin intención delictiva, pero con un coste político evitable. También circula la teoría de que el caso ha sido avivado desde dentro del PP, con la vista puesta en erosionar a la presidenta de cara a la sucesión. La sombra de un «cifuentes» planea sobre el relato.
Un problema de transparencia con recorrido judicial
El expediente acumula opacidad. No se ha desvelado el precio exacto pagado por Planifica Madrid ni el contenido del expediente administrativo. La oposición, con Más Madrid a la cabeza, ya ha interpuesto una demanda y espera que la Fiscalía abra diligencias. La presunta malversación de fondos públicos, de confirmarse, llevaría aparejada inhabilitación. Mientras tanto, el guano del ático tapa otros debates económicos, como la subida de las hipotecas que este mes vuelve a golpear a los hogares. La sensación de que la casta se sirve con el cazo no la frena ni el hecho de que los fondos se destinen a los damnificados por el fuego.
El caso queda abierto: a la espera de que el Gobierno aporte los datos, el ruido no cesa. Y cuando un partido se ve obligado a dar explicaciones hasta dentro de sus propias filas, algo se ha movido.