Trump dice «invasión» y florecen las preguntas sobre el artículo 5
La palabra exacta la pronunció Trump: «invasión». Y en un abrir y cerrar de ojos, medio internet exigió invocar el artículo 5 de la OTAN, ese que obliga a todos los aliados a defender al atacado. Pero el artículo 5 no es una boquilla mágica: se activa ante un ataque armado, no ante un cruce masivo de fronteras, por mucho que el discurso trumpista insista en lo contrario.
Qué dice el artículo 5 y por qué no cubre la «invasión» migratoria
El tratado de Washington es claro: el ataque armado contra uno o varios aliados se considerará un ataque contra todos. Nada de flujos migratorios, presiones fronterizas o guerra híbrida. Aun así, la retórica de la «invasión» —heredada de la campaña de Trump— ha llevado a preguntarse si el concepto se puede estirar. La respuesta técnica es que no. Y la respuesta política, la que se escucha en los pasillos de Bruselas, es que conviene no tentar al artículo 5 con interpretaciones laxas con las que nadie se quiere mojar.
Ceuta, Melilla y la factura de la OTAN
El asunto tiene una dimensión muy española. Hay quien recuerda que Ceuta y Melilla no entran en el paraguas aliado, un agujero geográfico que convierte a las dos ciudades autónomas en el eslabón débil de la defensa europea. Y por otro lado, la eterna discusión de las cuotas: España, con sus famosas aportaciones al 2% del PIB que nunca llegan, se expone a que en una crisis real sus aliados le miren por encima del hombro. La combinación de ambas cosas dibuja un escenario incómodo para el gobierno de Sánchez.
La tentación de una alianza militar europea
La frustración con la OTAN ha revivido la vieja idea de una defensa común exclusivamente europea, sin tutelas externas ni cuotas discutidas. La propuesta gana enteros en los sectores más escépticos, que ven en el artículo 5 un instrumento geopolítico más que un seguro real. Mientras tanto, la burocracia aliada sigue anclada en sus protocolos y la polémica se queda en pantallas: ¿invocamos el artículo 5 o refundamos la defensa europea?
La predicción es que nada de eso ocurrirá pronto, pero la sola mención de la palabra «invasión» ya ha desnudado las costuras de un pacto militar que ni es tan automático como venden ni tan generoso como exigen. Habrá que seguir mirando, con cautela y con euro en la mano.