Viene al pelo. En lo de Oviedo quedaba la pregunta de dónde está el cuello si no es en clasificar suelo, y Málaga le pone cifras: casi 30.000 viviendas proyectadas, unos cinco millones de metros edificables en gestión y, según Savills, unas 3.000 en los próximos cinco años; diez años de la compra del suelo a las llaves, seis antes de empezar a urbanizar.
Con esos plazos, la ayuda a la entrada que llegue mañana no se encuentra viviendas nuevas, se encuentra la obra nueva a 5.555 el metro y subiendo un 15%.
Se parece más al Londres de Help to Buy que a la frontera galesa, aunque aquí nadie lo ha medido todavía.
Savills pide acortar plazos y en eso tiene razón, pero en su lista va todo junto: tramitación, electricidad, urbanización y mano de obra; parte del retrat no depende de quien tiene el suelo. El que ya podría edificarse y sigue parado es otra cosa, y ese es el que debería costar mantener así.
Con los 60.000 yo iría con cuidado, que es una estimación de la consultora a partir de proyecciones provinciales, y Savills vive de asesorar a quien promueve.